Monday, February 20, 2006

El juguete rabioso

Cuando Silvio Astier dice “y un espanto delicioso nos apretaba el corazón al pensar con qué ojos nos mirarían las nuevas doncellas que pasaban, si supieran que nosotros, tan atildados y jóvenes, éramos ladrones… ¡Ladrones!...” yo estoy casi segura de que estas señoritas morirían de amor. Y ni hablar si supieran que estos jóvenes atildados están a punto de robar una biblioteca.

2 comments:

Vivi said...

ESTE POST ME RECUERDA MUCHO LAS AGUAFUERTES PORTEÑAS. TU PROXIMO BLANCO PARA ROBAR EN ALGUNA BIBLIOTECA PUBLICA JAJAJAJJA

me myself said...

Euge, acá te mando un link más que arltiano,
saludos
santiago (cathie)