Wednesday, December 28, 2005

Canción de loco amor


Estoy enamorada de un fantasma. / Es como yo, pero no existe. / No tiene dientes, no tiene manos, / no tiene boca, no necesita besar. / Me dice “detesto el amor” / Y yo ando loca atrás de él. / Es como yo, pero no existe. / Es como yo, pero sin ojos. / Nunca se cansa, no sueña. / No es tan malo como parece, / no, no es tan malo, / cuando ladra no muerde / cuando está en problemas / no me necesita / y si pasa una modelo / ni la mira / porque no tiene ojos, / no tiene manos / y yo ando loca atrás de él. / Es como yo, pero no existe / Me dice “detesto a Kierkegaard”. / No necesita leer, no le hace falta saber / las pavadas que yo escribo sobre él. / No es tan malo como parece, / no, no es tan malo, / si se sienta en el sofá / yo me acomodo al lado de él / luego prendo un cigarrillo / le tiro humo en la cara / y no lo puedo creer / mon dieu / il est très bel..

traducción: Yvonne Orozco.

Piano Forte


Mon père.
Ô cette enfance!...
.............................................
- et tirons-nous la queue!.
François Coppée.
A. R.


A veces sucede que las niñas se sientan frente a un canario y se sorprenden de que éste pueda bailar tan bien un concierto de Chopin.

¿Cómo hace -se preguntan mientras estiran los brazos- para no caer en la tentación de abrir las alas y entristecer?

Él infla su pecho. Plumas más oscuras y brillantes despiertan en ellas el deseo de robarles las fantasías a sus madres y salir de esa habitación, que tiene una puerta tan grande que no existe todavía.

Ya ansiosas por bailar e inflar sus pechos apenas la luna se asome, ya listas para rodar sobre una piedra rosada hasta el precipicio y seguir bailando en el aire, se preguntan:

¿cómo hace para no caer- mientras sin darse cuenta se abrazan a sí mismas- en la tentación?
Muriagna.

Basiers volés



* Había dos cosas que me obsesionaban en mi primera infancia, una era que no quería morirme con los ojos abiertos y otra eran los besos. A falta de primos, practicaba besos con lo que tenía a mi alcance: espejos, paredes, brazos propios, etc.

* Durante mucho tiempo creí que besar en la boca era una cuestión sólo de labios y me resultaba inimaginable pensar que la lengua intervenía también en dicho acto. Cuando digo mucho tiempo, no es una forma de decir, realmente pensé eso durante mucho tiempo, así es como a los trece, cuando un chico me besó por primera vez, casi me muero del asco al sentir su lengua adentro de mi boca. Recuerdo que pensé que el hecho de besar era una cosa bastante poco higiénica.

* ¿Lo leí en algún lado? ¿me lo contó mi mamá? ¿lo vi en la tele? La cuestión es que dicen que antes las personas eran mucho más habilidosas en el arte de besar.

* Un tiempo después dejé de pensar en la higiene.
* Me dejé llevar.

* Tanto, que el beso pasó a ser lo más importante.

* Y no soy la única, hay varios que opinan como yo. Si alguien besa mal… no hay nada que hacer.

Monday, December 26, 2005

Pienso que esto no tendría que postearlo, pero bueno, ya está, dentro de poco me tomo vacaciones.

Esto de reconocerse todo el tiempo en las películas es malo, muy malo, no permite el distanciamiento necesario para adoptar una posición crítica. Pero igual no puedo evitar sentirme Harry cuando pasea el 31 de diciembre a la noche por las calles vacías y trata de convencerse de que así está bien. Claro que cuando ve a una pareja besándose se deprime. Al rato se recupera y sale corriendo a buscar a Sally que está sola en una fiesta. Entonces, cuando la encuentra, le dice las cosas más románticas del mundo y después se casan. La crueldad del cine es que hace que uno se identifique con sus personajes, sin dejar de demostrar que él es otra cosa totalmente diferente a la vida. La mía, en paralelo con When Harry met Sally, digamos que llega hasta el momento en que Harry se deprime. Y el resto... no merece ser filmado.

* después de escribir esto me pregunté: ¿por qué no me identifico con Sally?, y me respondí: es que no soy de las que esperan en las fiestas a que venga un Harry a buscarlas, no soy del tipo de chicas que le gustan a Harry. Me veo más vagabundeando por la calle y disfrutando de mi soledad (hasta que veo a una pareja y me deprimo).

Pasé el 25 a todo cine

"La noche del 31 de diciembre va a ser difícil." M.H.

Giuletta degli spirit. Me dio ternura el comentario de mi mamá: ¡Qué buena actriz Giulietta Masina! Aunque cuando yo era chica no podía entender cómo una actriz tan fea podía ser tan conocida.

Jules et Jim. Muero cuando Jim le dice a Catherine: amo tu nuca. Es lo único que puedo mirar sin que me miren.

The Prince and the Showgirl. Marilyn: increíblemente hermosa, increíblemente sola.

Queen of hearts. Un nene cuenta la historia de su familia: italianos del sur que emigran a Londres. Imagino que si mi papá contase su historia, sería bastante parecida.

When Harry met Sally. Nunca me canso de verla. Lo que le dice Harry a Sally al final de la película… todavía sigo soñando con que alguien me diga algo así. Pero debo reconocer que yo de Sally tengo muy poco. Triste lo mío.

Houellebecq's attraction


Algunas frases de Ampliación del campo de batalla que me provocan uno celos terribles no haberlas escrito yo:

“¡Qué ganas de vivir tenías entonces! La existencia te parecía llena de posibilidades inéditas. Podías convertirte en cantante de variedades; o irte a Venezuela.”

“Si no escribo lo que he visto sufriría igual; y quizás un poco más. Un poco solamente, insisto en esto. La escritura alivia apenas.”

“Fumar cigarrillos se ha convertido en la única parte de verdadera libertad en mi existencia. La única acción con la que me comprometo plenamente, con todo mi ser. Mi único proyecto.”

“A este mundo le falta de todo, salvo información suplementaria.”

“Implacable escuela de egoísmo, el psicoanálisis ataca con el mayor cinismo a chicas estupendas pero un poco perdidas para transformarlas en putas innobles, de un egocentrismo delirante, que ya sólo suscitan un legítimo desagrado.”

“Uno se acostumbra muy deprisa al hospital.”

“La noche del 31 de diciembre va a ser difícil.”

“Se hizo un gran silencio en el despacho. Yo me doy la vuelta despacio y exclamo hacia el foro, en voz muy alta: ¡Tengo cita con un psiquiatra! y me voy. Muerte de un ejecutivo.”

Ah, a diferencia de La posibilidad de una isla que atrae a chicas lindas, esta novela atrae a chicos lindos. Está comprobado.

(la tapa de la edición de Anagrama me resultó imposible de encontrar en internet)

Friday, December 23, 2005

Delirios de grandeza

1. Las grandes pasiones deterioran órganos
2. Los grandes amores alimentan neurosis
3. Las grandes amistades estimulan adicciones
4. Las grandes producciones me dan ganas de llorar
5. Las grandes hambrunas me las quitan

y otra vez
en el desierto
algo pasa
que ni el viento
ni él

Thursday, December 22, 2005

Ya estoy teniendo graves síntomas de abstinencia


pero voy a tratar de contener mi adicción bloguera.

Tuesday, December 20, 2005

Cet obscur livre du desir

Otra de las cosas buenas de la novela de Houellebecq es que atrae chicas lindas. El sábado estábamos en una fiesta (invitó Mariana Levi. Muy buenas las fiestas de Levi) y le dejé mi bolso a Alejo para que lo cuide un rato. Debí imaginar que iba a hurgar entre mis cosas. Cuando volví tenía mi novela en la mano y estaba rodeado de jóvenes y bellas actrices. ¿Qué es esto qué estás leyendo?, me dijo sorprendido, apenas lo saqué se me abalanzaron de una.

La posibilidad de una isla

"Houellebecq ha conseguido, quizás mejor que nunca, poner un dedo en la llaga humana y restregarla para que duela."
Germán Gullón.
¿qué llaga? ¿qué dedo? ¿qué duele?
mmm... estos gallegos...
Creo que justamente lo bueno de la novela es la honestidad con la que Houellebecq dice que no hay llaga, no hay dedo, no hay dolor, y por supuesto, no hay literatura.

Monday, December 19, 2005

Peor que salmón en mal estado

Y hablando de pasión, hace unos días soñé que Marlon Brando me gritaba ¡¡¡Eugeeeeeenia!!! ¡¡¡Eugeeeeeenia!!! Se rompía la camiseta y todo. Entonces yo bajaba por la escalera haciéndome la sexy y cuando llegaba hasta él… en vez de besarme apasionadamente, me decía: ¿Me conseguiste ese disco loco de Calamaro que te pedí el otro día?

Ee adiction

F: no nos volveremos a ver nunca más.
G: el mundo es muy pequeño, nos vamos a volver a cruzar quieras o no.
F: a ti te parecerá que volvemos a cruzarnos, pero yo no te veré.
(Adiós hermano mío)

Ayer pensaba que tal vez la pasión, la pasión… bah, en realidad no pensaba en nada. Otra vez me colgué con Europa europa.

Friday, December 16, 2005

Love story

el peronismo está de moda.
transeúnte anónimo
Mi papá solía contarme, no sin indignación, que cuando murió Evita, mi abuela, inmigrante italiana y beneficiaria de una de las tantas máquinas de coser que regaló la abanderada de los humildes, lo llevó a verla y tuvieron una espera casi eterna hasta que lograron estar cerca de ella. Mi mamá también fue, la llevó mi abuelo, hijo de inmigrantes catalanes, empleado contable de una empresa de seguros y afiliado al partido peronista. Fue él el que me contó que una vez hubo un bombardeo en Buenos Aires y tuvo que irse caminando hasta su casa desde el microcentro (en esas circunstancias era extremadamente peligroso subirse a un medio de transporte). Lo loco del caso es que vivía en Lanús.

Mientras mi abuelo saltaba cadáveres y se le iban llenando los pies de ampollas, su esposa (mi abuela materna, a quien no llegué a conocer), intentaba convencer, primero a los gritos y después a fuerza de bofetadas, a una nena, hija única, pero no demasiado consentida, de que no vaya a la iglesia. A mi mamá se le había ocurrido que quería ir a rezar para que su papá llegase sano y salvo a la casa. Una iglesia ese día era la muerte, y es raro este episodio en la vida de mi mamá: ella siempre fue una ferviente antisuicida. Me contó que como no pudo escaparse a la iglesia, se fue a la terraza, porque desde ahí podía ver cuando mi abuelo llegase. Los aviones pasaban tan cerca, tan cerca… casi podía tocarlos, me dijo.

Mi abuela paterna no sé que estaba haciendo ese día, tal vez cosía, quién sabe. En lo que respecta a mi abuelo paterno, nunca nadie supo nada de lo que hizo después del nacimiento de mi papá. Las últimas informaciones que pude recolectar indican que no es que él no quiso hacerse cargo de su paternidad, sino que fue mi abuela, calabresa de pura cepa, la que lo echó de la casa y no lo dejó volver, a excepción de una vez en la que este inmigrante, también italiano, pero del norte, le obsequió una cuna a Angelito, así se llamaba mi papá.

Angelito creció y quiso estudiar ingeniería naval, pero no pudo, debía mantener a mi abuela que para esa época ya no podía coser porque tenía cataratas en los ojos. Entonces estudió ingeniería industrial (requería menos tiempo que la naval). Conoció a mi mamá antes, a los dieciséis. Los dos nacieron el mismo año. A los veinticuatro se casaron y después de 12 años nací yo y casi tres años más tarde mi hermana.

Tanto mi mamá como mi papá eran antiperonistas. Aunque una vez mi mamá me dijo que votó a Perón (y mi papá también, pero él no me lo dijo nunca, lo supe por ella también). Perón-Perón.

Yo sé la marcha peronista de memoria, mi papá siempre la cantaba y después me decía: todo esto es una gran mentira, empezando por el principio: Perón nunca fue General. Él se sabía también casi todos los discursos de Perón y de Evita. Los tenía en casettes. Era del lema “para combatir al enemigo hay que conocerlo”. Una vez le conté estas cosas de mi papá a un pianista de apellido Dorffman o algo así, y me dijo qué decente era tu papá. Sí era decente, pero no creo que por eso. No, por eso no.

La historia de mi familia es muy pasional y la pasión no suele ser muy constructiva. Tal vez por eso mi familia terminó siendo tan pequeña.


Y acá viene la parte romántica de la historia:

Pienso que es difícil, pero probable, que allí, entre ese tumulto de gente que quería ver el cadáver de Evita, dos niños de aproximadamente 7 años se hayan visto por primera vez. Sin decirse nada, sin darse cuenta siquiera de que se vieron, se enamoraron. Años más tarde se volvieron a cruzar y finalmente se conocieron mejor. Mucho después nací yo, gracias a Evita.

Thursday, December 15, 2005

Palermo Stories (segment 1)

"Don't be light /maybe like me."
(AIR)
Miércoles 14/12. 7.30 hs. apróx. Esquina Mansilla y Coronel Díaz. Bar abarrotado de gente. Los que quedaron afuera pegan sus ñatas contra el vidrio. Gol. Boca gana el campeonato. Yo, que me encuentro sentada en una de las mesitas de la vereda, debo oír, a pesar de que por mis auriculares suena a todo volumen Electronic Performers, esos cantitos que erizan mi piel y me dan vergüenza ajena, pero que en realidad no es ajena sino propia. Siento vergüenza por mi incapacidad de comprender por qué la gente se pone tan feliz con el fútbol. A los hombres se les desfigura la cara. Empiezan a comportarse como monos. Sacuden los brazos. “Dale Bo, Dale Bo”. ¡Dios! Pienso seriamente si será cierto que me gustan los hombres o es algo que me impuso la educación católica homofóbica romana.

Miércoles 14/12. 7.35 hs. apróx. Diván. No menciono el tema. Como diría W. Allen: es demasiado íntimo como para hablarlo con el analista.

Miércoles 14/12. 20.30 apróx. Alto Palermo. Baño de mujeres. Conversación entre dos chicas más o menos de mi edad. Debo oírlas, a pesar de que por mis auriculares suena a todo volumen Don’t be light. ¡Dios! Hay cosas que me hacen sentir totalmente, exacerbadamente, 100%, sin lugar a dudas, absolutamente heterosexual:

1:- Ani, ¿viste este baño? Es para nenes. ¿No es precioso?
2:- Ay, sí, todo chiquitito, me muero.
1:- Sí, qué tierno
2:- Divino
1:- Yo quiero uno así.
2:- Yo también.
1:- ¡Qué cosa divina!
2:- Sí, total, total, ¡me muero!

Wednesday, December 14, 2005

Así nunca voy a poder ser una chica Calamaro


El sábado fuimos de Caballito a Puerto Madero en el auto de Juan Pablo escuchando versiones de los Beatles de la voz de un Calamaro extremadamente drogado e insomne. Diego Einstein estaba preocupado de que nos llevaran presos por portación de música, pero cuando llegó la versión nada infantil de Hola don Pepito, hola don José, nos quedamos tranquilos: presos no íbamos a ir, a lo sumo nos internarían y podríamos conseguir pastillas gratis. Cuando llegamos a esa fiesta que sonaba tan prometedora de emociones en el barco Lady Ice Patagonia y vimos que sólo había cinco personas rozagantes y bien vestidas, decidimos partir hacia otra fiesta en el Club Armenia. Cuando llegamos, un armenio muy mal educado nos avisó de su suspensión. Al salir creí haber perdido mi celular, pero al rato de subirme al auto, empezó a sonar debajo de mi asiento. Llegamos a Plaza Serrano y nos encontramos con el Turro César y sus amigos extranjeros. Después de un rato partimos para el Salón Pueyrredón. Tardamos casi una hora en encontrar el auto, es más, nunca lo hubiésemos encontrado si no hubiese sido porque el señor del trapo naranja, al que prometimos pagarle a la vuelta, nos persiguió como una cuadra para decirnos dónde lo habíamos dejado. Eso mereció una buena propina y desbarató los planes iniciales de no pagarle nada. Otra vez arriba del bólido sonó un tema que decía “así también piensan las manos de Perón, así también piensan las manos”. El turro César me dijo “qué poco Calamaro tenés en tu haber” y con esa frase me sentenció a quedar fuera del plan de ir a ver a Calamaro con las entradas gratis de Juan Pablo. Juan Pablo dice que soy su mejor amiga, pero prefirió darle la entrada a un gordito simpático que estaba con nosotros y que nadie sabe bien de dónde salió.

Monday, December 12, 2005

Colección primavera / verano 2006


Médico psiquiatra: ¿Por qué está triste?
Guerrero: No estoy triste.
M: Está llorando.
G: No estoy llorando.
M: ¿Y esas lágrimas?
G: Es un problema glandular.
(La princesa y el guerrero)




El sábado fui a una feria de cachivaches con mi amiga Carolina y me compré un pastillero que en la tapa tiene la cara de una chica pensativa y pelirroja. El pastillero no es para los ácidos, me lo compré simplemente porque me hizo acordar a una cajita que tenía cuando era chica (bastante más grande que el pastillero del sábado) en donde escondía los antibióticos que simulaba tomar cuando estaba enferma. Desde esos tiempos remotos hago las cosas más complicadas de lo que podrían ser. Pensar que hubiese evitado el gran escándalo familiar que aconteció el día en que descubrieron mi caja de pastillas, simplemente tirándolas por el inodoro. ¿De dónde nacerá el afán coleccionista? Además de pastillas, coleccionaba figuritas y nunca las pegaba en los álbumes porque, de alguna manera, pegadas en los álbumes dejaban de ser figuritas. Hubo una época en que coleccioné los tubos de las papas fritas Pringles (recién tuve que preguntar cómo se llamaban, ya me había olvidado) pero era bastante incómodo eso, los tubos ocupaban mucho espacio. Después tuve colecciones más bacanas, como barbies y pequeños ponies. Con el subsidio de mi papá y las relaciones diplomáticas que mi mamá establecía entre él y yo, logré tener una importante cantidad de esas cositas plásticas. Hace mucho que no colecciono nada. Me da pena no contar ya con ese tipo de emotividad que da el hecho de coleccionar algo. Creo que eso empezó en la adolescencia, justo cuando comencé a transitar el camino del goce en la pérdida. Uy, y hablando de pérdida, no sé dónde habrá quedado el pastillero.

Friday, December 09, 2005

Cosas que pasan

él
me mostró las fotos
de todas sus amantes

todas
lindas y
farsantes
como yo

amor
falso


je te kiffe
je te kiffe

si es falso
que suene raro, digo

je te kiffe
grave
je te kiffe
grave
je te kiffe

KNIFE


así, así
amor

de callejón, sexo
comprometido

amor
con desayuno
incluido, esto

que es falso


un juego
amor

de niños suicidas

Tuesday, December 06, 2005

Consideraciones sabáticas


¿Era en Domicilio conyugal donde Claude Jade le enseña a Jean-Pierre Léaud a untar las tostadas de una manera especial para evitar que se partan? Siempre me pasa, no con todas, pero sí con varias películas de Truffaut, que no sé cuál es cuál, ni recuerdo cómo empiezan ni cómo terminan, sólo sé que me encantan, y cuando paso por Europa Europa y están dando una de Truffaut soy capaz de arrancarle un brazo a quien ose cambiar de canal (no es fácil conseguirlas en DVD ¿o será uno más de los versos de Diego?). Bueno, supongamos que era Domicilio Conyugal. Esto viene a cuento de cómo empezó mi día sábado. Serían las doce. Yo estaba frente a la tele con la bandeja que contenía el nesquik, las tostadas y la mermelada, cuando llegó mi mamá de misa, no, misa es los domingos, cierto, no sé de donde venía. Lo primero que hizo fue recriminarme que estuviera frente al televisor desde tan temprano. Entonces yo le dije “mamá, es que la vida es una película, y aparte uno aprende mucho de las películas”. Continué: “¿Ves que las tostadas me salen perfectas? Esto es gracias a que en Domicilio conyugal (si es en otra película de Truffaut mi mamá nunca lo descubriría, no le gusta Truffaut, a excepción de las películas en donde trabaja Depardieu) Claude Jade, esa francesa tan linda y simpática, le muestra a Jean-Pierre Léaud que si pone una tostada debajo de la tostada a untar, ésta no se rompe. ¿Ves?”. “Y como esto, hay innumerables cosas que aprendí del cine, es más, creo que mi educación formal fue una verdadera pérdida de tiempo. Si todas esas horas que debí padecer (y sigo padeciendo) las hubiese empleado en ver películas, otra sería la historia de mi vida.” Entonces ella me dijo: “Ay, Eugenia, ¿por qué cada vez que hablás me hacés acordar tanto a tu padre? (si este comentario viene de boca de mi madre debe tomarse como un insulto). ¿Pero ahora que dije mamá?, le pregunté angustiada, si no hablé de River, ni de Napoleón, ni de sistemas de programación y tampoco te pedí que me sirvas un whisky… Bueno, parece ser que, por lo que me contó esa mañana mi mamá, cuando yo tenía que empezar la primaria me anotaron en el único colegio de la zona donde quedaban vacantes (Ay, ellos siempre fueron algo distraídos y se acordaron a último momento de que debían buscarme un colegio y el único que me aceptó a dos días de empezar el ciclo escolar fue uno de monjas y sólo para chicas). La cuestión es que mi papá se encabronó porque nunca le gustaron las monjas y dijo que él se ocuparía de educarme. Parece algo dicho al pasar, pero hablaba en serio, y estuve una semana sin ir al colegio hasta que él cedió y fui al colegio de monjas nomás (en realidad creo que cedió porque se dio cuenta de que pasar tantas horas con una criatura menor de 6 años no es algo fácil de aguantar). Cuando mi mamá me contó esa anécdota, súbitamente recordé escenas de esa semana de formación cien por ciento paternal. Lo primero que mi papá intentó enseñarme fue a jugar al ajedrez (ya lo había intentado cuando yo tenía cuatro, pero sin ningún resultado). Ahora recuerdo que hubo una partida que tuvimos que suspender y dejarla para el otro día. Quise hacer trampa, para qué negarlo, y a la noche me levanté a modificar algunas piezas, con tan poca habilidad, que terminé perjudicando mi juego. Bueno, otra de las lecciones consistió en ver El Padrino I y II (la III todavía no había salido) y en ese momento no me gustaron mucho, prefería toda la vida los Cuentos asombrosos de Spielberg. En fin, con mi viejo siempre fue así, no era que no tuviéramos cosas en común, simplemente estábamos a destiempo. Ah, y hablando de todo esto, me acordé de otra de Truffaut, El niño salvaje, entonces, ahora que vuelvo a pensarlo, la afirmación que le hice a mi mamá no es del todo correcta, la vida no es una película, son varias, muchísimas.

Hoy, martes 6/12

NOCHE DE CUENTOS

Los integrantes del Grupo Alejandría invitan a compartir la última noche de cuentos del año. Como siempre, se contará con la presencia de escritores invitados que van a venir a leer sus cuentos.

La idea es que podamos quedarnos un rato más despúes de terminadas las lecturas. El bar nos va a convidar con un happy hour para el final.


El lugar: Bar Bartolomeo (Bmé. Mitre 1525)
21hrs. Gratis.

Te invitamos a cerrar juntos este primer año de las Noches de Cuentos.

Saludos,
Grupo Alejandría.

(me dijeron que iba a ir Abelardo Castillo. e.)

Friday, December 02, 2005

Causeries de los jueves


Fleur, Ariel (amigos y compañeros de trabajo) y yo, vamos los jueves al psicólogo (a distintos psicólogos, claro) y nos tomamos el 39 (cualquier interno, menos el 3, que tarda mucho hasta que llega a Santa Fe). El problema de viajar con amigos hasta el psicólogo es que cuando llego no tengo ganas de hablar y encima ese diván tapizado tan bonito y la gran cantidad de almohadones de colores me dan unas ganas locas de echarme una siestita. Ayer, en el 39, estábamos hablando de que no hay mucha gente linda en la Universidad donde trabajamos y que Recursos Humanos debería, como incentivo a las personas que hace años nos desempeñamos en tan prestigiosa institución, contratar a personas un poco más atractivas, sino uno en lo único que piensa es en cuándo llegarán las vacaciones. Después Ariel me contó que el Obelisco iba a estar disfrazado de preservativo rosa y yo pensé que cuando saliese del psicólogo me daría una vueltita para verlo, pero me olvidé y me fui derecho a casa. Debo tener una conexión extraña con Francia (¿será por el apellido francés de mi mamá? ¿Será que tantos años de análisis no consiguen desprenderme de mi cordón umbilical?) La cosa es que prendo la tele y por casualidad pongo TV5 justo cuando pasaban la noticia del obelisco encapuchado con motivo del día internacional del SIDA. Que lo vi lo vi, pero me quedé con la intriga de si tendría gusto a frutilla. Igual si hubiese ido personalmente a verlo no creo que me hubiese atrevido a darle una probadita.

Plátano Verde


No se leen, pero estos son unos poemas míos que publiqué en la revista Plátano Verde de Venezuela. Es una revista muy linda, lástima que tan sólo llegaron unos pocos ejemplares a estos pagos: www.platanoverde.com. Confío que con la salida de Los Asesinos Tímidos creemos una red magazinera de intercambio.

Thursday, December 01, 2005

Blogueando bajo la ducha

Hoy, mientras me bañaba, me colgué pensando en los pocos comentarios que tiene mi blog y llegué a las siguientes conclusiones: 1) No soy muy leída 2) mi escritura no da lugar a decir muchas cosas. Mis posts a veces son como preguntas con la respuesta incorporada y en otros casos son grititos al vacío o largos suspiros de aburrimiento.
Después me colgué pensando en por qué escribo para que no me respondan, y claro, ahí recordé el manual freudiano de la histeria. Sí, me gusta lo que me falta. Así que si no me dejan comentarios, sepan que en el fondo, aunque yo lo viva como un hecho angustiante, en realidad me gusta.
Bueno, debo contar que este cuelgue duró bastante, y salí toda arrugada de la ducha.

Wednesday, November 30, 2005

Le charme discret de la BLOGeoisie

Ayer, mientras caminaba por Corrientes rumbo a la casa de un amigo al que operaron de peritonitis porque se preocupa mucho por todo y termina reventando por dentro, me crucé con mi amiga Vivi. Estuvimos hablando de varias cosas importantes y de otras que no lo son. Entre estas últimas, le comenté la obsesión totalmente enfermiza y psicópata que estoy teniendo con mi blog, y mientras le hablaba, no dejaban de aparecérseme temas para postear, sino fuera, claro está, por lo efímeros que son estos pensamientos. Al despedirnos, así, como de la nada, porque ya habíamos cambiado de tema, Vivi me dijo: Yvonne, si tenés un blog, no salgas sin libreta.

Colores primarios (por honor a Van Gogh se evitó hablar del amarillo)

Peluxx Hangover - That Goes for You, Punks in the Press dice:
ah, hablando de galopar agarrado de crines, sabés las consecuencias de galopar a pelo, no?. Laport se tuvo que operar luego de hacer "Más allá del Horizonte"
Peluxx Hangover - That Goes for You, Punks in the Press dice:
más con unas nalgas tan marcadas como las de él

hoy mi depresión amaneció hecha toda una piel roja que galopa en un pura sangre agarrada de sus crines dice:
ah, no sé, yo no galopo ni en silla de seda, mi depresión es a la que se le dio por hacerse la aborigen salvaje

Peluxx Hangover - That Goes for You, Punks in the Press dice:
yo siempre pensé que las depresiones eran azules
Peluxx Hangover - That Goes for You, Punks in the Press dice:
más bien tipo esquimales

hoy mi depresión amaneció hecha toda una piel roja que galopa en un pura sangre agarrada de sus crines dice:
no, el color de las depresiones depende de cada persona

Peluxx Hangover - That Goes for You, Punks in the Press dice:
a mi me parece que todas las depresiones son iguales, y al que no le guste, pira popular de depresiones de otros colores

hoy mi depresión amaneció hecha toda una piel roja que galopa en un pura sangre agarrada de sus crines dice:
che, pero si la depresión es azul, eso ya es un motivo para deprimirse

Peluxx Hangover - That Goes for You, Punks in the Press dice:
es que la depresión tiene departamento de marketing, que te pensás?

El final de la nouvelle

navegar es precioso dice:
hola eugenia. ahora estoy mas relajado, colgué mi trabajo por hoy

como lo quiero al profesor cabezón dice:
sí, tell me. ya empezaste a escribir la nouvelle?

navegar es precioso dice:
lo tengo todo en mente

como lo quiero al profesor cabezón dice:
pero las nouvelles se escriben con palabras, no con ideas

navegar es precioso dice:
no es un tema interneteable este. yo tengo procedimientos
navegar es precioso dice:
en fin

como lo quiero al profesor cabezón dice:
me parece lógico
como lo quiero al profesor cabezón dice:
a ver... contame en qué consisten esos procedimientos

navegar es precioso dice:
preguntame algo concreto
navegar es precioso dice:
y te respondo algo concreto

como lo quiero al profesor cabezón dice:
ay, siempre fui mala para preguntar
como lo quiero al profesor cabezón dice:
con respecto a la escritura de la nouvelle estaba pensando que voy a tener que repasar algo de historia argentina
como lo quiero al profesor cabezón dice:
o mirar el programa de pergollini

navegar es precioso dice:
si
navegar es precioso dice:
es una buena idea
navegar es precioso dice:
o dejar la marihuana

como lo quiero al profesor cabezón dice:
eh, no, sólo me propongo cosas que pueda cumplir
como lo quiero al profesor cabezón dice:
sino después la frustración es muy grande

navegar es precioso dice:
lo que podes cumplir…

como lo quiero al profesor cabezón dice:
vamos a hablar bien o vamos a hablar mal de los indios?

navegar es precioso dice:
ni mal ni bien
navegar es precioso dice:
hay una cuestion sexual, freudiana, detrás de esto
navegar es precioso dice:
y es que la mujer acaudalada, que viene a instaurar los ideales modernos de progreso, termina extasiada con un falo lacaniano, de caballo, por ende, el indio y la gringa, en la pampa gringa
se terminan resignando a la cría de soja transgénica

como lo quiero al profesor cabezón dice:
estaría bueno que esta mujer quede embarazada de Sarmiento, sería divertido, no?

navegar es precioso dice:
si
navegar es precioso dice:
muy

como lo quiero al profesor cabezón dice:
que tenga un hijo del indio y otro de sarmiento

navegar es precioso dice:
que sarmiento sea cornudo
navegar es precioso dice:
seria como una venganza histórica de la “barbarie”

como lo quiero al profesor cabezón dice:
y que con rosas no tenga ningún hijo porque rosas es estéril
como lo quiero al profesor cabezón dice:
y la hija de rosas en realidad es de lavalle
como lo quiero al profesor cabezón dice:
es muy delirante? nos vamos mucho por las ramas, no?

navegar es precioso dice:
no
navegar es precioso dice:
vamos a ordenarla por secuencias
navegar es precioso dice:
aparte la percepción que hoy tienen los jóvenes de la lectura y de todo, es puro vértigo
navegar es precioso dice:
y la idea es que todo suceda en términos de vértigo

como lo quiero al profesor cabezón dice:
me parece bien
como lo quiero al profesor cabezón dice:
yo tengo vértigo posta

navegar es precioso dice:
yo también, pero cuando escribo desaparece

como lo quiero al profesor cabezón dice:
yo tengo vértigo literario también

navegar es precioso dice:
entiendo lo que me decís, y por eso te gusta aira

como lo quiero al profesor cabezón dice:
leíste los últimos posts en mi blog?

navegar es precioso dice:
no pude
navegar es precioso dice:
tené en cuenta que ando de ciber en ciber

como lo quiero al profesor cabezón dice:
puse la conversación que tuvimos hoy

avegar es precioso dice:
en serio?

como lo quiero al profesor cabezón dice:
pero no publiqué tu teléfono, para que no te molesten

navegar es precioso dice:
me parece una falta de respeto

como lo quiero al profesor cabezón dice:
sí, eso pensé que ibas a pensar
como lo quiero al profesor cabezón dice:
pero somos gente pública, nos debemos al público, qué le vamos a hacer

navegar es precioso dice:
pero tenés que consultarme

como lo quiero al profesor cabezón dice:
tenés razón, soy una insolente
como lo quiero al profesor cabezón dice:
puedo publicar la conversación que estamos teniendo ahora?
como lo quiero al profesor cabezón dice:
a mi me parece que es importante para la publicidad de la nouvelle

navegar es precioso dice:
no

como lo quiero al profesor cabezón dice:
si vos pensás que puede traernos inconvenientes no la publico
como lo quiero al profesor cabezón dice:
pero estaría bueno publicarla, no te parece?

navegar es precioso dice:
tranquila
navegar es precioso dice:
podemos escribir a razón de dos nouvelles semanales
navegar es precioso dice:
pero calma con la ansiedad

como lo quiero al profesor cabezón dice:
me dejás publicar esta conversación? eso aliviaría mi ansiedad, en serio te digo

navegar es precioso dice:
no

como lo quiero al profesor cabezón dice:
ufa
como lo quiero al profesor cabezón dice:
entonces voy a publicar sólo lo que dije yo
como lo quiero al profesor cabezón dice:
y va a quedar bastante mal
como lo quiero al profesor cabezón dice:
todo por tu culpa
como lo quiero al profesor cabezón dice:
ves como sos?
como lo quiero al profesor cabezón dice:
no te importa nada la estética
como lo quiero al profesor cabezón dice:
y hablando de otra cosa, puedo dejar la conversación que ya publiqué?
como lo quiero al profesor cabezón dice:
o también querés que la saque?

navegar es precioso dice:
espera que la lea
navegar es precioso dice:
estas mas limada de lo que creía

como lo quiero al profesor cabezón dice:
bueno, espero
como lo quiero al profesor cabezón dice:
ya está?

navegar es precioso dice:
no puedo entrar
navegar es precioso dice:
repetime la dirección

como lo quiero al profesor cabezón dice:
ufa, ufa, ufa
como lo quiero al profesor cabezón dice:
www.consideracionesintempestivas.blogspot.com
como lo quiero al profesor cabezón dice:
y ahora pudiste entrar?

navegar es precioso dice:
si
navegar es precioso dice:
estoy leyendo
navegar es precioso dice:
no con poca indiganción

como lo quiero al profesor cabezón dice:
y?
como lo quiero al profesor cabezón dice:
terminaste de leer?
como lo quiero al profesor cabezón dice:
seguís indignado?

navegar es precioso dice:

navegar es precioso dice:
porque no hay ningún comentario

como lo quiero al profesor cabezón dice:
ah, es que no son de comentar mucho los lectores de consideraciones intempestivas, mirá que les insisto para que dejen mensajes, pero se me revelan, qué le voy a hacer….

navegar es precioso dice:
me tenés que preguntar
navegar es precioso dice:
no podes poner lo que yo digo así porque sí

como lo quiero al profesor cabezón dice:
ya te dije que tenés razón
como lo quiero al profesor cabezón dice:
no me hagas repetir las cosas, sino después voy a tener que editar toda la conversación
como lo quiero al profesor cabezón dice:
puedo publicar esta conversación?
como lo quiero al profesor cabezón dice:
ves te estoy preguntando, me estoy portando bien ahora y vos no me contestas…
como lo quiero al profesor cabezón dice:
debo hacerle caso al refrán “el que calla otorga”?
como lo quiero al profesor cabezón dice:
hey, y?
como lo quiero al profesor cabezón dice:
qué hago?
como lo quiero al profesor cabezón dice:
ay, me estoy angustiando….

navegar es precioso dice:
esperá
navegar es precioso dice:
me llamó mi jefe
navegar es precioso dice:
listo

como lo quiero al profesor cabezón dice:
bueno, y puedo publicarla?

navegar es precioso dice:
no

como lo quiero al profesor cabezón dice:
y si cambio tu nickname?

navegar es precioso dice:
no, además no pasa por ahí
navegar es precioso dice:
pasa porque no me gusta tu blog

como lo quiero al profesor cabezón dice:
nada?
como lo quiero al profesor cabezón dice:
o algunas cosas?
como lo quiero al profesor cabezón dice:
o la mayoría de las cosas?

navegar es precioso dice:
la enorme mayoría de las cosas
navegar es precioso dice:
me parece muy vacío, autodestructivo, frívolo
navegar es precioso dice:
si querés te miento

como lo quiero al profesor cabezón dice:
no, no, tu verdad me dejó satisfecha

navegar es precioso dice:
yo solamente quiero tener sexo con vos, y escribir una nouvelle a dúo

como lo quiero al profesor cabezón dice:
bueno, lo de la nouvelle puede ser
como lo quiero al profesor cabezón dice:
pero sexo sólo tengo con ex-presidiarios

navegar es precioso dice:
yo soy ex presidiario

como lo quiero al profesor cabezón dice:
no, eso es chamuyo. Igual lo mío también era chamuyo

navegar es precioso dice:
soy drogadicto, divertido y demente, no te gusta eso?

como lo quiero al profesor cabezón dice:
casi nada de lo que digo en mi blog es cierto, o sí, pero siempre desde el plano del imaginario. Ahora, por tener una actitud tan hostil conmigo, voy a publicar esta conversación
como lo quiero al profesor cabezón dice:
lo que vos podés hacer es dejar tu disconformidad en los comentarios
como lo quiero al profesor cabezón dice:
es un buen trato
como lo quiero al profesor cabezón dice:
si hay algo que me gusta es la justicia, y este es un trato bien justo
como lo quiero al profesor cabezón dice:
no te parece?

navegar es precioso dice:
no voy a alimentar tu ego
navegar es precioso dice:
fui muy claro
navegar es precioso dice:
sexo y nouvelle

como lo quiero al profesor cabezón dice:
blog y nouvelle

navegar es precioso dice:
no

como lo quiero al profesor cabezón dice:
bueno, decímelo en los comentarios

navegar es precioso dice:
ni se te ocurra limada

como lo quiero al profesor cabezón dice:
puede ser un documento para la posteridad

navegar es precioso dice:
agarrame la posteridad

como lo quiero al profesor cabezón dice:
ese final me encantó
como lo quiero al profesor cabezón dice:
o tenés algo más para agregar?

navegar es precioso dice:
sí, que no entro más a tu blog
navegar es precioso dice:
ah, y que antes me caía mal el blog y ahora me caes mal también vos

como lo quiero al profesor cabezón dice:
así no vamos a poder escribir la nouvelle
como lo quiero al profesor cabezón dice:
qué mal, iba a ser un éxito

Tuesday, November 29, 2005

El origen de la nouvelle

navegar es precioso dice:
tengo un argumento

como lo quiero al profesor cabezón dice:
a ver...

navegar es precioso dice:
nayla, ex princesa de gales, viene a instaurar la aristocracia porteña en la época de rosas. conoce a un indio mestizo con una particularidad: tiene cuerpo de hombre y verga de caballo

como lo quiero al profesor cabezón dice:
está bueno

navegar es precioso dice:
la dama, extasiada, firma un emprestito a los gauchos para explotar el turismo sexual en la pampa gringa. no me digas que no es un buen argumento

como lo quiero al profesor cabezón dice:
es excelente
como lo quiero al profesor cabezón dice:
yo que vos lo patento
como lo quiero al profesor cabezón dice:
sino te lo pueden robar
como lo quiero al profesor cabezón dice:
es más, estoy pensando en robártelo

navegar es precioso dice:
no me extrañaría
navegar es precioso dice:
y cada cinco minutos se me ocurren esos argumentos

como lo quiero al profesor cabezón dice:
por qué no lo escribis en forma de folletín?
como lo quiero al profesor cabezón dice:
o en un blog

navegar es precioso dice:
no sé hacer un blog
navegar es precioso dice:
y no tengo pc
navegar es precioso dice:
me manejo en cibers

como lo quiero al profesor cabezón dice:
ah
como lo quiero al profesor cabezón dice:
comprate una compu entonces

navegar es precioso dice:
aparte soy poeta

como lo quiero al profesor cabezón dice:
pero entonces esta novela no la vas a escribir?
como lo quiero al profesor cabezón dice:
la puedo escribir yo entonces?

navegar es precioso dice:
la escribimos los dos
navegar es precioso dice:
es una nouvlle
navegar es precioso dice:
te parece?

como lo quiero al profesor cabezón dice:
sí, me parece, aunque nunca escribí a dúo
como lo quiero al profesor cabezón dice:
y el nombre de la princesa no me convence

navegar es precioso dice:
eso se puede hablar
navegar es precioso dice:
cuando la empezamos?

como lo quiero al profesor cabezón dice:
hoy

navegar es precioso dice:
dale

como lo quiero al profesor cabezón dice:
y mañana me mandás por mail lo que escribiste y viceversa

navegar es precioso dice:
no

como lo quiero al profesor cabezón dice:
no qué?

navegar es precioso dice:
nos juntamos y escribimos, tiramos ideas
navegar es precioso dice:
y...

como lo quiero al profesor cabezón dice:
puede ser, pero yo siempre estoy muy ocupada
como lo quiero al profesor cabezón dice:
tal vez convendría mantenernos en contacto por mail y juntarnos cada tanto
como lo quiero al profesor cabezón dice:
qué te parece?

navegar es precioso dice:
si
navegar es precioso dice:
pero primero quiero que coordinemos
navegar es precioso dice:
quiero esa nouvelle

como lo quiero al profesor cabezón dice:
ok
como lo quiero al profesor cabezón dice:
pero a que te referís con coordinar?

navegar es precioso dice:
tirar ideas, escribirlas, experimentarlas
navegar es precioso dice:
vivir con la nouvelle en el cuerpo
navegar es precioso dice:
internet nos va a servir para otras cosas

como lo quiero al profesor cabezón dice:
pero la experimentación se va a complicar un poco, no conozco muchos indios, además Rosas ya se murió, aunque tengo un profesor que se llama Rosa y es medio gorilón...

navegar es precioso dice:
nicolas rosa
navegar es precioso dice:
no?

como lo quiero al profesor cabezón dice:
si

navegar es precioso dice:
un boludo
navegar es precioso dice:
en fin
navegar es precioso dice:
confia en mi

como lo quiero al profesor cabezón dice:
eh, no insultes así, te puede traer problemas

navegar es precioso dice:
problemas?
navegar es precioso dice:
con quien?

como lo quiero al profesor cabezón dice:
no sé, eso dicen, que no hay que insultar porque sí
como lo quiero al profesor cabezón dice:
che, y quién nos va a publicar?

navegar es precioso dice:
quien no nos va a publicar…
navegar es precioso dice:
interzona
navegar es precioso dice:
sale con fritas
navegar es precioso dice:
yo me encargo de Carrera

como lo quiero al profesor cabezón dice:
buenísimo
como lo quiero al profesor cabezón dice:
cómo hacemos entonces? ya me perdí

navegar es precioso dice:
llamame
navegar es precioso dice:
anota mi telefono

como lo quiero al profesor cabezón dice:
bueno

navegar es precioso dice:
15 pipi pipi pi pi pipi
navegar es precioso dice:
hoy 22 hs
navegar es precioso dice:
chau

como lo quiero al profesor cabezón dice:
hoy no puedo
como lo quiero al profesor cabezón dice:
vuelvo re tarde, tengo dos mil cosas que hacer
como lo quiero al profesor cabezón dice:
mañana te llamo, dale?

navegar es precioso dice:
dale

Imaginario Colectivo


El Juego es así: sumo los números del boleto, traduzco esa cifra a una letra y alguien cuyo nombre empieza con esa letra está pensando en mí. Hoy me tocó el 31, pero como no hay 31 letras, vuelvo a hacer la suma y me queda el número 4. A, B, C, D, alguien con D está pensando en mí. Hago un listado mental con los nombres de chicos que empiezan con D: Diego, Darío, Damián, Daniel, Donato, Dionisio, Dalmiro y no se me ocurren más. Conozco a algunos Diegos, a un chico que su segundo nombre es Damián, ah, y a un profesor que se llama Daniel y es muy lindo, pero también es muy gay. Como ninguno de ellos me interesa que piense en mí, decido ampliar el juego a características que empiecen con D. Entonces un chico Divertido, Demente y Drogadicto hoy piensa en mí. Qué bueno, justo es el chico que me gusta.

Todo lo público se desvanece en el mono (2da parte)

No pasé una buena noche. Primero soñé que debía abandonar mi monoambiente porque unas ranas gigantes lo habían invadido y lo único que tenía a mi alcance para combatirlas era un Raid del año 98 que no les hacía nada, no sé si por la antigüedad del Raid o porque las ranas son inmunes a los cucarachicidas. Después de ese sueño me levanté para tomar agua y cuando estaba por abrir la heladera recordé que sólo había medio limón y una tira de aspirinas, que ya sé que no se guardan en la heladera, pero me dio pena que el medio limón esté tan solo. Así que abrí la canilla y llené un vaso con agua que, a los pocos segundos, pude comprobar que se encontraba casi en estado de ebullición. Me volví a acostar y cuando estaba a punto de conciliar el sueño nuevamente, sentí que alguien me golpeaba el estómago con su codo. No le di importancia, a veces pasa que las personas golpean a otras personas sin darse cuenta, pero después del tercer golpe ya me preocupé, sobre todo porque tenía el estómago bastante sensibilizado por el agua caliente que acababa de tomar. Era un fantasmita (claro, quien más podía estar durmiendo al lado mío esa noche). Era muy delgado, casi invisible, pero lo suficientemente fuerte como para no dejarme dormir. Al principio traté de evitar hablar con él, si lo hacía cristalizaba su existencia. Preferí, entonces, hacer uso de la ignorancia social, tan necesaria para una vida saludable en la ciudad, que consiste, como todos sabemos, en hacer de cuenta que el otro no maneja códigos lingüísticos y por lo tanto uno debe comunicarse a través de sistemas menos abstractos. Así fue que le tomé el codo y lo corrí de mi estómago, pero no hubo caso, el fantasmita volvió a golpearme y no me quedó otra alternativa que decirle amablemente que dejara de hacerlo. Tal vez hablara en otro idioma, hasta es probable que en sus códigos culturales golpear en el estómago a alguien signifique una forma de seducción, no sé, nunca podré averiguar eso. Entonces le grité que deje de golpearme. Pensé que por más que no entendiese mis palabras, el tono tal vez le indicase que me molestaba mucho eso que estaba haciendo, pero pensé mal, tampoco resultó. Quise levantarme de la cama, pero lo único que podía mover era la boca, los párpados y apenas la cabeza para el costado. Si cerraba los ojos, el fantasmita dejaba de golpearme, pero entonces aparecían unos perros amenazantes que chorreaban baba y me ladraban en los oídos. Justo cuando estaba por volver a creer en dios para pedirle que me salve de esta horrible situación, me llamó Vladimir.

Monday, November 28, 2005

Todo lo público se desvanece en el mono

Cerca de las siete de la mañana del sábado sonó mi celular, con ese sonido agudo y molesto que elegí, no por gusto, sino porque los otros sonidos más simpáticos generalmente no logro oírlos y el sistema vibrador no me convence porque si, por ejemplo, guardo el celular en la mochila, la distancia que ésta impone entre las vibraciones del aparatito y mi sensibilidad táctil hace que no me entere si alguien quiere comunicarse conmigo. Jean-Paul, en cambio, parece tener un chip incorporado en su cuerpo, porque su celular puede estar sonando en medio de un lugar extremadamente ruidoso, a una distancia de dos o tres metros de él (Jean-Paul también suele guardar su celular en la mochila y la mochila la suele dejar tirada por ahí), que igual logra percibirlo e interrumpe lo que está haciendo para atenderlo. Lo configuró con una musiquita bastante pegadiza, que en el viaje que hicimos a Rosario, junto a otros eq y un lq (licenciado quemado) el último fin de semana largo, se convirtió en un hit durante las largas veladas de truco y cerveza que pasamos en la terraza del hostel.
Vladimir es el único del grupo que no tiene celular. Dice que es porque no le gustan las nuevas tecnologías y además prefiere aparecer y desaparecer cuando a él se le antoja. El celular, a esta altura de los acontecimientos, no puede considerarse una nueva tecnología y la cuestión de aparecer y desaparecer cuando a él se le antoja se resolvería apagando el celular en los momentos en que quiere desconectarse de su círculo social, reflexionamos una de las noches que pasamos en la terraza del hostel, así que llegamos a la conclusión de que en realidad Vladimir no tiene celular simplemente por su condición de tacaño. Esa conclusión, si bien no es errónea (de hecho Vladimir no fue a Rosario porque considera que viajar es un gasto innecesario), sí es incompleta, y jamás hubiésemos adivinado la otra razón por la cual Vladimir no tiene celular si el viernes no me la hubiese confesado él mismo. Iba caminando por Curapaligüe cuando me pareció verlo a lo lejos. Era Vladimir efectivamente. Ahí estaba, con ese gesto tan típico de él, que consiste en hacer como si estuviera acariciando con su mano derecha la cabeza de un mono que le llega a la altura de sus rodillas, mientras dice “oh, mono, adiós, oh, mono, adiós”. Si bien es una forma muy rara de andar por la calle, ya casi nadie se extraña de esa particularidad de Vladimir, tal vez porque siempre camina por una zona determinada y no hay persona que transite por allí frecuentemente que no lo haya visto varias veces y haya comprobado que, aunque es un poco ridículo, es, ante todo, sumamente inofensivo. Cuando estuve a pocos metros de él le dije “che, Vladimir, ¿qué hacés por acá?”. Cuando me respondió pude notar que había tomado bastante alcohol, tal vez fue por eso que se animó a confesarme su fascinación por los teléfonos públicos. A las siete de la mañana del otro día me llamó para explicarme un poco más el por qué de su fascinación, pero yo estaba tan preocupada por el fantasma que se me había instalado en mi cama que no recuerdo muy bien lo que me dijo. Sé que después de unos minutos le dije "Oh, mono, adiós" y entendió que no tenía muchas ganas de seguir hablando y me cortó. Entre el fantasma, los perros y el sonido insoportable de mi celular que no paraba de retumbarme en la cabeza, tardé bastante en volver a dormirme.

Thursday, November 24, 2005

Escenas de la vida cotidiana: 2da. parte



Pánico y locura en el bosque

"Los cuadros habría que sacarlos a pasear, merecen recorrer las ciudades mucho más que la mayoría de los hombres."

Muriagna: Hola.
Cuadro: Hola.
Muriagna: Vení, te voy a sacar a pasear.
Cuadro: Buenísimo, justo estaba pensando que quería ir algún lugar.
(…)
Cuadro: Estoy cansado
Muriagna: Ya llegamos
Cuadro: ¿En dónde estamos?
Muriagna: En un bosque.
Cuadro: Ya sé qué es un bosque, pero ¿en dónde queda?
Muriagna: Eso no importa, vos querías ir a algún lugar y este es un lugar.
Cuadro: Shh… hay alguien… allá, ¿ves? Está viniendo para acá.
Muriagna ¡¡¡Señor, señor!!!
Hombre de los bosques: Hola
Muriagna: Hola, ¿Hace mucho que está acá?
Hombre de los bosques: Creo que sí, no recuerdo otro lugar.
Muriagna: ¿Siempre fue así?
Hombre de los bosques: No, no, antes los árboles eran más chicos.
Cuadro: ¿y antes?
Hombre de los bosques: Los árboles eran más más chicos.
Murigna: ¿Y antes?
Hombre de los bosques: No había árboles, sólo arbustos.
Cuadro: ¿Y antes?
Hombre de los bosques: Arbustos más chicos.
Muriagna: ¿Y antes?
Hombre de los bosques: No había arbustos, sólo piedras.
Cuadro: ¿Y antes?
Hombre de los bosques: Piedras más grandes.
Muriagna: ¿Y antes?
Hombre de los bosques: Una piedra.
Cuadro: ¿Y antes?

nota de la transcriptora: Tanto Cuadro como Muriagna sospechan que lo último que dijo el Hombre de los bosques fue "¡Qué increíble es este lugar!", pero el grabador sólo pudo registrar unos sonidos ininteligibles, así que no se puede asegurar fehacientemente que esas hayan sido sus últimas palabras. Asimismo, nada indica que debamos sospechar de la sospecha de Cuadro y Muriagna. Y.O.

Cheers



Se acerca fin de año y se me ocurrió hacer un listado con las cosas buenas por las que debo brindar, emborracharme y seguir de fiesta. Ahí van algunas:
La lectura hasta la última página de una novela de Aira
La moderación de mi alcoholismo (dejé los excesos etílicos por la proxidina)
La publicación de De la resaca a la tos, homenaje a Juan José Saque
El descubrimiento de mi neurosis gracias al equivalente a un departamento dos ambientes en Barrio Norte invertidos en diván freudiano.
Mi puesto como redactora junior en Le monde psicopatique
Y bueno, no sigo porque me di cuenta de que hay muchos “mis” en el listado y ayer en el colectivo me encontré con Mimí Pons (tantas coincidencias no son recomendables para personas con una marcada predisposición a brotes psicóticos como yo, y yo, y yo también che, y yo, eh, y no se olviden de mí).

Yvonne Orozco.

Wednesday, November 23, 2005

Comunicado de último momento



Luego de un año de no tener noticias de Muriagna, Yvonne Orozco logró contactarla y nos envía el siguiente comunicado:

Ay, Muriagna llora como un cocodrilito en la boca de su madre ¡Eso es terrible! ¡Con lo que le gusta a Mamut cerrar la boca! Ya no cree en lo que escribe y se acurruca ¡Qué feliz se siente cuando encuentra un verdadero sufrimiento! Ahora se retuerce. Entonces, vuelve a creer en las reglas y sus excepciones, sí, vuelve a ser una perra y escribe:
Lacan_ina@hotdog.come

Tuesday, November 22, 2005

Y sí, a veces me pongo seria



Del recuerdo a la voz, homenaje a Juan José Saer

Pabla Diab, Alejandra Figliola, María Elena Fonsalido, Daniel Lvovich y María Eugenia Rombolá. Postfacio de Cecilia Pereira

84 páginas - noviembre de 2005 - Departamento de Publicaciones - Universidad Nacional de General Sarmiento publicaciones@ungs.edu.ar - (54 11) 4469-7578 -

Abstract: Los textos reunidos en este libro son piezas bien encajadas del eco que la literatura de Saer ha tenido en la crítica argentina. Se trata de estudios que enfocan diversos tramos y obras de la empresa saeriana, en todos los casos sostenidos con rigor y excelente nivel. Impresiona muy favorablemente el conjunto logrado, porque las voces críticas saben mantener su énfasis propio y al mismo tiempo aportan como afluentes a un concepto general de la crítica de esta obra argentina fundamental. Pues los trabajos aquí reunidos pueden considerarse la crítica de la segunda o tercera generación de la obra de Saer, luego de los trabajos de Gramuglio, Sarlo y otros más recientes como los de Dardo Scavino. La publicación de estos trabajos, breves, concisos y profundos, marcan otro momento relevante de la crítica respecto al escritor recientemente fallecido, porque sin dejar de ser, todos ellos, importantísimos testimonios que se ejercen frente a los textos del autor de Glosa, también componen el nuevo escenario que se está forjando por parte de las nuevas promociones de críticos argentinos.

Horacio González

Thursday, November 17, 2005

Crónica de una lengua angustiada



“Ma cómo me pregunta semejanti estupideche caro jurnalista!!: e multo fáchile, multo, multo fáchile. Si quere reventare al ecritore en un artícole, sólo tene que desembuchare l’argumenti.”
Gian Paolo Zarassa.


Crónica de una lengua angustiada

Con esta maravillosa nouvelle, el escritor Hallé Grasí TaénMarte vuelve, sin lugar a dudas, a formar parte de los escritores amados por las academias latinoamericanas. Crónica ... cuenta la increíble y triste historia de la cándida Oreja y su lengua delicada. Oreja se encuentra internada desde hace más de dos años en un centro de rehabilitación para adictos a las novelas de César Aira. La aparición en el mercado editorial de Yo era una china murguera hace que los dueños del centro deban reforzar las medidas de seguridad (los internos ya tenían organizada una fuga masiva y un sanguinario saqueo a las librerías porteñas). Por tal motivo, llega un nuevo director, al que se lo contrata por tener fama de mano dura y pies suavecitos: el Dr. Pérsico, médico, intelectual y pedicuro. A diferencia de la ferocidad que se esperaba del nuevo director, éste sólo utiliza el poder de la palabra sagrada implementando un ritual perverso que consiste en tocarle la frente a cada interno y hacele tragar, a modo de ostia, un papelito escrito con tinta china que dice “yo te apruebo de todos tus pecados”. El interno entonces, se olvida por un buen rato de la china murguera (la tinta china actúa como un antibiótico) y de la culpa de no haber cursado Teoría y Análisis literario con Panesi (tal vez sea éste el punto neurálgico que llevó a estas almas en pena a padecer esa extraña adicción a las novelas de Aira). Pero el método del Dr. Pérsico no funciona con Oreja, quien tiene una lengua demasiado sensible para tan burdo remedio, así que se fuga (con el consentimiento de Pérsico, para que no queden rastros de que su método no es eficaz al 100%) y pasa tres días deambulando por Buenos Aires, cruzándose con todo tipo de personajes dignos de las novelas de Grasí TaénMarte: duendes con varicela, analistas de sistemas enamorados de las sierras de Tandil, motoqueros andaluces, y borrachos, por supuesto, (vale recordar que su salto a la fama mundial fue con la tragedia en cinco actos: Cien años de sobriedad.) Mientras Oreja camina por el Parque Rivadavia el escritor hace aparecer al memorable personaje femenino del cuento "Tu rastro de vodka en la rave" (publicado en el libro que reúne los cuentos más delirantes de la literatura de finales del siglo XX: Doce cuerdos mendocinos), Nena Del Coto. Ella ayudará a Oreja a conseguir un trabajo de degustadora de helados en una importante cadena de heladerías, con el fin de que Oreja pueda comprarse las novelas de Aira que le faltan. A Oreja el sueldo no le alcanza (¡Son tantas novelas!). Por eso, cuando conoce al narcotraficante de cucuruchos, Santiago Pululo, ingresa al mundo del delito. El problema es que la lectura compulsiva de Aira le produce alergia y comienza a generar cera por todo su cuerpo, lo que hace que no pueda estar en ningún lado sin que cualquier cosa que toque se le pegue. La cera, por su parte, comienza a adquirir vida propia (aquí podemos notar una de las más importantes influencias de Grasí TaénMarte, gran lector de la generación beat. Basta recordar la triste historia de ese personaje de W. B. cuyo culo empieza a hablar hasta apoderarse de su cerebro). Bueno, en ese momento comienza lo más jugoso de la novela, la cual recomiendo con cinco estrellitas, o cinco caritas felices, como el lector prefiera. El final es extremadamente conmovedor. No se pueden perder por nada del mundo el parlamento de Oreja cuando se entera de que el dueño de la cadena de heladerías y jefe de la mafia cucuruchera es nada más y nada menos que el Dr. Pérsico.
Yvonne Orozco, para Le monde Psicopatique -una tos rara en medio del Bingo-(Latinoamerica)

Tuesday, November 15, 2005

¿Por qué me habré preguntado tantas veces quién era yo?


Rimbaud decía que él era otro. A mi me tocó un destino más superficial y decadente (aunque un poco más concreto):¡¡¡¡ YO SOY YVONNE OROZCO!!!!

Una cuestión de cabeza o la Testafísica de la gramática tetal


"Si hablás con dios, si vos aceptas que te vas a morir, tenés prometido el paraíso. El problema es cuando entrás a discutir con él y le preguntás: ¿porque no me muero?" M.S.N.

Es casi final de semestre y las cabezas estudiantiles (y calculo que las docentes también) ya están totalmente quemadas de teorías, lecturas, disparates y chamuyos. Entonces no queda mucha capacidad creativa y las conversaciones se repiten sin cesar: ¿Viste las tetas que tiene el profesor? Tiene más que yo, respondo (lo triste de esta historia es que yo soy mujer). Y hablando de tetas, en la esquina de Puán, un eq (estudiante quemado, bah, en realidad, quemadísimo) dice que las chicas de ahora tienen más tetas que las chicas de antes. Sin que él precise y sin que nosotros, los otros eq, pidamos precisiones acerca de la distinción temporal que él hace, nos quedamos todos en la esquina a contemplar las tetas de las chicas que salen de la facultad y comprobamos que las chicas de Filo, en general, pueden competir y salir ganando en tamaño frente al Profesor Tetón. Lo que no pudimos verificar en cambio fue si tienen más tetas que las chicas de antes, porque ¿quiénes son las chicas de antes? ¿a dónde salen las chicas de antes para poder verlas y comparar? ¿existen las chicas de antes o mejor valdría decir las señoras de ahora? El eq que formuló la afirmación “las chicas de ahora tienen más tetas que las chicas de antes”, no quiso responder, y lo bien que hizo porque ya todos estábamos aburridos de la cuestión tetística, así que cambiamos el rubro y de las tetas pasamos a la testa, enorme, extra-extra large de otro profesor, que es un niño prodigio, pero pobre, la cabeza le pesa tanto que la lleva inclinada hacia la derecha. Epa, epa, dice un eq, mucho discurso progre, mucha literatura proletaria y el profesor se inclina a la derecha. No hay coherencia, no hay coherencia, repite y da la impresión de que nunca saldrá de su indignación, hasta que una eq, medio enamoradita del Profesor Cabezón le dice: es que es tan genio, tan inteligente, que se la debe pasar citando sin parar y ya le quedó el gesto de la bastardilla incorporado. Y a todo esto se hicieron las 23.30, así que nos vamos desperdigando por la ciudad. Al llegar al tren, esta misma eq y yo seguimos hablando del Profesor Tetón, preguntándonos si él será él o será su madre, porque además de tetas, tiene un peinado extravagante e inflado, que raramente pueda lograrse sin brushing. Entonces, un Mensajero de la Sabiduría Novel, barbudo, vestido con una pollera y un suéter con capucha al mejor estilo parca, nos dice: ¡¡¡Ay, ay!!! Filosofía barata y cabezas de goma. Ese policía que ven ahí, antes de pegar un tiro, no piensa en la madre ni en el padre, no piensa en Freud ni en Lacan, lo tira y listo, porque es hombre y el hombre mata.
(Un posible título para este artículo era "Las esferas elementales", pero es muy parecido a "Las partículas elementales", que por cierto, ¿estará bueno ese libro? Lo he citado arduamente, pero nunca logré leerlo, mi adicción a E! Entertainment me está limitando seriamente mi disponibilidad para la lectura)

Esa maldita palabra que empieza con e (y a varios los pone en guardia)


No creo necesario que cada escritor posea un manifiesto estético que justifique o vaya guiando de manera lineal su producción artística. Es más, no sólo creo en la innecesidad de un manifiesto, sino que hasta lo considero contraproducente, puesto que encerrarse en postulados, definiciones y normas empobrece el acontecimiento artístico.

Ok, manifiesto no, pero lo que no puede negarse es que siempre hay criterios que delinean la posición estético-ideológica en la que se posa el escritor. Asimismo, éste puede no querer dar cuenta de ella, no importarle o ni siquiera haberse percatado de su existencia, porque es totalmente válido que al escritor sólo le interese contar historias, crear constelaciones de palabras, experimentar o no experimentar. Pero no se enojen escritores si una chica ingenua, cuyo nombre ¿casualmente? empieza con e, les pregunta por esa maldita palabra, que no voy a volver a mencionar ahora para que no vuelvan a atacar mi ingenuidad y para que no vuelvan a hablar de diciembre de 2001 (eso mejor se lo dejamos a académicos, economistas, políticos, sindicalistas y conductores de talk-shows).
A modo de cierre, para que vean que no guardo rencores, les ofrezco un enunciado condicional que leí en un libro de Bolaño: si dices lo que quieres escucharás también lo que no quieres.
Est..., no, no, no la voy a decir. Estamos en contacto, o mejor, will be in touch , asusta menos.

Friday, November 04, 2005

Invitación

El Grupo Literario Alejandría te invita a participar de la Noche de Cuentos, el Martes 8 de Noviembre. El encuentro consistirá en la lectura de cuentos, a cargo de sus autores. También se contará con la presencia del editor del libro LA JOVEN GUARDIA, Maximiliano Tomas.
Si te interesa participar leyendo, envianos tu cuento (no debe exceder las 4 o 5 carillas, aproximadamente unos diez minutos de lectura) y tus datos personales (nombre, teléfono y/o mail). alejandriagrupo@yahoo.com.ar
Si no escribís, pero querés venir a escuchar, estás desde ya invitado.
El lugar es BARTOLOMEO, en Bartolomé Mitre 1525, capital federal.
El encuentro comienza a las 21 horas, y la entrada es libre y
gratuita. Los encuentros se realizan cada dos Martes

Tuesday, November 01, 2005

Zorros malditos

Chica Moderna: la fiesta aniversario de Zorra Poesía fue todo un éxito.
Pensador Superficial: ¿Qué es lo que te conduce a realizar esa afirmación?
CM: Había mucha gente.
PS: el parámetro por el cual medís el éxito entonces vendría a ser la cantidad, interesante CM.
CM: No, no, nada que ver, es la calidad lo que cuenta. Estaba lleno de gente, pero de gente linda.
PS: Gracias, hace tiempo que nadie me dice lindo.
Un Doris: Sí, sí, todo muy lindo, pero sólo mientras los poetas leían sus bucólicas creaciones, y pedían al de al lado que apagase el celular o que cambiase el ringtone para que convine con la lectura. Ahora, cuando terminaron de leer y empecé con mi guitarra, se transformaron en fieras, fieras sociales (concepto que al igual que el de "inocente social" surgió durante un viaje a Rosario por la gran pensadora de superficialidades Yvonne Orozco. Se sospecha que Un Doris es leedor asiduo de Y.O.), pero fieras al fin, que hablaban y hablaban, se alababan en la cara y se criticaban por la espalda. Ay, y el único artista verdadero de la noche no fue tenido en cuenta!!
PS: Así es la vida del artista UD.
CM: ah, ahora entiendo. En un momento te vi frente al micrófono con la cara desencajada, y me dio que sé yo, pensé que tal vez estabas por tener un ataque convulsivo, así que le dije a mis amigos que hablesen más fuerte, de onda, para que pasaras desapercibido y después la gente no anduviera hablando cualquier cosa por ahí..
PS: Me parece CM que UD te va romper la guitarra por la cabeza si seguís hablando.
CM: Un Doris no te enoooooojes!! Un Doris perdonaaaaaame!!
UD: mmm.... ´
mmm...
mmm...
NO.
CM: ¿no? (espeso silencio de Un Doris)
¿no? (espeso silencio de Un Doris)
¿cómo qué no?
...
oh, oh,
NOOOOOOO!!!!.
PS (a ustedes): ¿qué quieren qué les diga? Yo no sé que pensar... razones tenía UD para matarla, pero con un sifón de plástico... ¿no es un poco asquerosito?

Wednesday, October 12, 2005

Fiesta Aniversario de "Zorra Poesía"


Presentaré mi poemario "Fantasía". ¡Los espero!

Monday, October 03, 2005

REVISTA

Próximamente en librerías y kioscos de Buenos Aires

Thursday, August 11, 2005

Horóscopo Beatle


Diga una canción de los Beatles (puede ser la preferida, la que menos le gusta o la primera que le viene a la cabeza) y recibirá las predicciones de Yvonne, experta astromúsica y ferviente colaboradora de este blog.
(consideración al margen: ¿Derrida se habrá inspirado en los Beatles para hacer su teoría de la Différance? Digo, por lo de Beetle y Beatle. Puede ser ¿no?)

Wednesday, August 10, 2005

Sobre gustos


¿Qué le pareció mi queso señor Borges?
Para mi gusto, un poco blando.

Recomendado

Hoy volví a leer "Ventanas. Mil reminiscencias de ciudad" que escribió Vivi con motivo de un cuadro que pinté para ella. Vivi es mi amiga poetisa, la única gran poetisa que conozco personalmente. Además de colgarlo en mi blog, puesto que me encanta, quiero aprovechar la ocasión para recomendar el suyo: El octavo beso (imperdible)
Ventanas. Mil reminiscencias de ciudad.

Yo miraba desde aquel balcón.Un hombre hermoso a lo lejos, iluminado por la pantalla estática de la computadora. Con una mano compulsiva apretaba el mouse, con la otra sostenía el café humeante. Escribía. Tenía el pelo corto, un sweater negro, era un poco pálido y pasivo. La fiesta estaba en otro lado. Otra ventana.Allí la gente giraba sobre un piso que parecía enjabonado. Un hombre estiraba los brazos como si fuera a dar vueltas en el aire. Le sostenía la mano otro hombre apenas inclinado con un sombrero en la cabeza. Más adelante, casi en la sala, había una mujer. Tenía la pierna extendida finamente, un teléfono en la cavidad del cuello, un libro en la mano. Seguro que leía a Beckett. La biblioteca estaba al lado suyo. Era una mujer tremendamente hermosa, de pelo corto, con una pollera verde. Sobre el mueble de la biblioteca había una planta. Atrás suyo un hombre la miraba embelesado. Se sostenía la cabeza con las manos y la espalda estaba arqueada como un gato. Le miraba las piernas.En otra ventana pude ver al diablo, pero no era el diablo sino un caballito de mar nadando en el vapor del vidrio. También pude ver un living fastuoso pero vacío, con una gran mesa redonda de vidrio sin adornos.En otro edificio había un matrimonio apunto de dormir. La cama de dos plazas era una barrera insalvable. La mujer, atrás, iluminada por la luz del velador, tenía la cabeza gacha. Parecía apenada. Él miraba hacia afuera por la ventana como si quisiera vivir otra vida. Lo demás que ví es vacío o sangre chorreada o mierda derretida.Por puro voyerismo busqué a los amantes pero permanecieron escondidos en las sombras. Eran fantasmas.Atrás ya aparecía el amanecer. Aquel hombre del café continuaba escribiendo.Yo llegué con mi cuadro lleno de colores, miles de vidas superpuestas llenas de amarillo, a la mesa de mi casa.- ¿ Te gusta, René? – le dijeY me sorprendió que el electromecánico pudiera ver más allá de los colores del cuadro abstracto de Muriagna.- Está bueno... pero es triste, ¿ no?. Es triste. Al menos para mí.

Tuesday, August 09, 2005

Rombola's people


Parece que somos varios...

Sombras sobre vidrio esmerilado


Suceder y Representación en “Sombras sobre vidrio esmerilado”, de Juan José Saer[1]
(breve ensayo publicado en El Recuerdo y la Voz, Homenaje a Juan José Saer, Universidad General Sarmiento, 2005)
¡Qué complejo es el tiempo, y sin embargo, qué sencillo!, reflexiona la poetisa Adelina Flores en “Sombras sobre vidrio esmerilado” y es pensar en el “ahora” lo que la lleva a esa expresión: “ahora” que transcurre en su sillón de Viena, mientras ve la sombra de Leopoldo, su cuñado, proyectada sobre el vidrio esmerilado de la puerta del baño, “ahora” de Susana, su hermana, yendo al médico, “ahora” de su habitación con libros polvorientos en la que no puede estar y por eso llevó su sillón de Viena a la antecámara: es difícil soportar encerrada entre libros polvorientos los atardeceres de este terrible enero, piensa, “ahora” que transcurre a su costado, en los sillones desocupados que no ve, sólo puede recordar puesto que está viendo la sombra de Leopoldo,“ahora” en todos lados, simultáneamente. Por eso digo que el presente es en gran parte recuerdo y que el tiempo es complejo aunque a la luz del recuerdo parezca de lo más sencillo, piensa.

Sombra y Ausencia:

El escritor escribe siempre desde un lugar, dice Juan José Saer, y al escribir, escribe al mismo tiempo ese lugar. Agrega:

No se trata de un simple lugar que el escritor ocupa con su cuerpo, un fragmento del espacio exterior desde cuyo centro el escritor está contemplándolo, sino de un lugar que está más bien dentro del sujeto, que se ha vuelto paradigma del mundo y que impregna, voluntaria o involuntariamente, con su sabor peculiar, lo escrito.[2]

Personajes, geografías y experiencias (de vida y de lectura) se entretejen entonces, y forman constelaciones que representan en la estructura narrativa esa unidad de lugar.

Ahora bien, representar, como señala Beatriz Sarlo, es sin embargo una tarea siempre insegura. Dice al respecto: Saer piensa que, si se capta el suceder, la ficción podría acercarse a representar[3].

En “Sombras sobre vidrio esmerilado” el suceder va delineándose de manera dialéctica entre sombras y recuerdos. Ahora veo la sombra de mi cuñado Leopoldo proyectándose agrandada sobre el vidrio de la puerta del baño, piensa Adelina mientras se hamaca en su sillón de Viena y advierte que tiene la mano en el falso seno de algodón puesto sobre la cicatriz blanca. Es entonces cuando sombra y ausencia se conjugan para iniciar el recorrido por los recuerdos, que en el transcurso del relato devendrán poesía.

Percepción y Recuerdo:

Henri Bergson señala en su texto “La memoria o los grados coexistentes de la duración”:

Cuanto más se piense menos se comprenderá que el recuerdo pueda nacer jamás si no se crea al mismo tiempo que la percepción. O el presente no deja huella alguna en la memoria, o es que se desdobla en todo instante, desde su mismo surgimiento, en dos chorros simétricos, uno de los cuales revierte hacia el pasado mientras el otro se abalanza hacia el futuro. Este último, al que denominamos percepción, es el único que nos interesa. No tenemos que hacer mediante el recuerdo cuando tenemos las cosas mismas[4].

Asimismo, Bergson también indica que nos colocamos de golpe en el pasado:

Tenemos conciencia de un acto sui generis por el cual nos separamos del presente para volvernos a colocar en primer lugar en el pasado general, luego en una determinada región del pasado, trabajo de tanteo, análogo a la puesta a punto de un aparato fotográfico. Pero nuestro recuerdo permanece aún en estado virtual; de este modo sólo nos disponemos a recibirlo adoptando la actitud apropiada. Poco a poco, aparece como una nebulosa que se condensa (...) y a medida que sus contornos se dibujan y que su superficie se colorea, tiende a imitar la percepción. Pero permanece adherido al pasado por sus profundas raíces y si no fuera, a la vez que un estado presente, algo que contrasta con el presente, jamás lo reconoceríamos como recuerdo.[5]

Quisiera indicar, que el acto de hamacarse en su sillón de Viena puede leerse al mismo tiempo como el movimiento que realiza Adelina desde la percepción del cuerpo borroso de Leopoldo hacia el recuerdo.

(“Sombras” “Sombras sobre” “Cuando una sombra sobre un vidrio veo”. No), esa es la primera marca del poema que irá construyendo Adelina a lo largo del relato a fin de simbolizar ese “ahora” perturbadoramente complejo de la sombra sobre el vidrio: es terrible pensar que lo único visible y real no son más que sombras”, piensa.

Después de ese primer intento de construcción del poema, surge el recuerdo de Tomatis, el cual considero especialmente importante, puesto que es en ese momento donde se inicia la tensión entre dos poéticas totalmente opuestas que logran su punto de equilibrio en la construcción formal del relato. A ese recuerdo, le suceden otros, de manera intermitente con la percepción de la sombra sobre el vidrio, recuerdos que podrían dividirse en dos tipos: los que nacen de las sombras: el cuerpo desnudo de Leopoldo echado sobre Susana en una playa: Vi eso, enorme, sacudiéndose pesadamente, desde un matorral de pelo oscuro; lo he visto otras veces en caballos, pero no balanceándose en dirección a mí. Fue un segundo, porque Leopoldo se subió enseguida el traje de baño y se sentó rápidamente frente a Susana, y los que provienen de ausencias: la cicatriz blanca de su pecho y la muerte de sus padres.

Como fuera señalado anteriormente, sombra y ausencia se conjugan para iniciar el recorrido hacia el recuerdo ¿Pero de qué manera se entretejen con éste para constituir el suceder del relato, sino a través de la representación poética que realiza Adelina? Puede leerse entonces, la construcción del poema dentro del cuento, como la síntesis de la dialéctica entre percepción y recuerdo.

El arte de narrar:

Así se titula el primer libro de poemas de Saer (1960-1975) y también el libro que reúne toda su obra poética comprendida entre 1960 y 1987. La reciprocidad entre narración y poesía puede observarse también en sus relatos y novelas, donde la construcción de las frases parece estar, la mayoría de las veces, atenta al ritmo poético. Asimismo, quisiera señalar cómo en “Sombras...” es el arte de narrar el relato lo que equilibra la tensión de poéticas opuestas, tensión que se presenta a partir del recuerdo de Tomatis:

Ese chico, ¿cómo se llamaba? Tomatis. Él me dijo una vez lo que piensa de mí, en la mesa redonda sobre la influencia de la literatura en la educación de la adolescencia. (...) y cuando terminó la mesa redonda y fuimos a la comida que nos ofreció la universidad, Tomatis se sentó al lado mío. (...) y me dijo “¿Usted no cree en la importancia de la fornicación, Adelina? Yo sí creo. Eso les pasa a ustedes, los de la vieja generación: han fornicado demasiado poco, o en su defecto nada en absoluto. ¿Sabe? Se dice que usted tiene un seno de menos (...) ¿Es cierto? ¿No piensa que usted misma lo ha matado? Yo pienso que sí.(...) Tiene un par de sonetos por ahí que valen la pena. Perdóneme la franqueza, pero yo soy así. Usted debería fornicar más, Adelina, sabe, romper la camisa de fuerza del soneto –porque las formas heredadas son una especie de virginidad- y empezar con otra cosa.

Tradición y Vanguardia, que se encarnan en las figuras de Adelina y Tomatis respectivamente, parecen disputarse entre sí los modos de producción poética. Ahora bien, es el relato en su construcción formal, quien las contiene simultánea y equilibradamente, puesto que puede pensarse en un quiebre de las formas heredadas (introduciendo la construcción del soneto dentro de la narración) y al mismo tiempo puede leerse como un homenaje singular e íntimo a esa tradición, puesto que como dice Saer en “El arte de narrar”: Cada uno crea / de las astillas que recibe / la lengua a su manera.[6]

Contra voz:

Antes de que sea mencionada, el nombre Adelina Flores nos la sugiere. Luego, Alfonsina Storni aparece en el recuerdo de ese día, en que Adelina vio el cuerpo desnudo de Leopoldo sobre su hermana Susana:

Nadamos toda la mañana y yo les leí poemas de Alfonsina: y cuando llegué a donde dice: “Una punta de cielo / rozará / la casa humana”, me separé y me fui lejos, entre los árboles, para ponerme a llorar.

Ese poema de Alfonsina, se entreteje con los endecasílabos que va construyendo Adelina:

“Veo una sombra sobre un vidrio. Veo”, “Algo que amé, hecho sombra y proyectado”, “sobre la transparencia del deseo”, “en confusión, súbitamente apenas”, “vi la explosión de un cuerpo y de su sombra” “Ahora el silencio teje cantilenas”, “que duran más que el cuerpo y que la sombra”, “Ah, si un cuerpo nos diese aunque no dure”, “cualquier señal oscura de sentido”, “como un olor salvaje que perdure”, “contra las formaciones del olvido”, “y que por ese olor reconozcamos”, “cual es el sitio de la casa humana”, “como reconocemos por los ramos”, “de luz solar la piel de la mañana”.

Pero especialmente puede pensarse como la “contra voz “(así es como se titula el poema de Alfonsina) como la refutación que, piensa Adelina, necesitaba escuchar su madre:

La voz que escuchamos sonar desde dentro es incomprensible, pero es la única voz, y no hay más que eso, excepción hecha de las caras vagamente conocidas, y de los soles y de los planetas. Me parece muy justo que mamá odiara la vida. Pero pienso que si quiso decírmelo antes de morirse no estaba tratando de hacerme una advertencia sino de pedirme una refutación.

[1] Juan José Saer, “Sombras sobre vidrio esmerilado”, Unidad de lugar, Grupo Editorial Planeta, Buenos Aires, 2000.
[2] Juan José Saer, “Literatura y crisis argentina”, El concepto de ficción, Grupo Editorial Planeta, Buenos Aires, 2004, pág. 99.
[3] Beatriz Sarlo, “Juan José Saer (1937 - 2005): de la voz al recuerdo”, La Nación, 19 de junio de 2005.
[4] Henri Bergson, La memoria o los grados de la duración, Ed. cast.: Alianza Editorial, Madrid, 2004, pág. 58.
[5] Ibíd., pág. 64.
[6] Juan José Saer, El arte de narrar, Grupo Editorial Planeta, Buenos Aires, 2000, pág. 91.