Monday, February 13, 2006

Everybody's got something to hide, except for me and my monkey #12

12. (y último: al final cambié de opinión y en vez de trece, tiene 12 capítulos) El amor
Marina dejó un mensaje en el contestador: Hola Andrés, te llamo para avisarte que el sábado paso a buscar las cosas que faltan, chau. Nada de “un beso”, ok, parece que su decisión de separase es más firme de lo que pensaba. Como ya me duele el culo de estar tanto tiempo sentado empiezo a ordenar un poco para que la mudanza sea lo más breve posible. En el cajón de su mesa de luz encuentro un pequeño papel, que, a pesar de su minúsculo tamaño, está doblado en varios pliegos. Es un poema de Bruno. Dice: en este mundo inmundo / que está lleno de dolor / los seres que lo habitan / son adictos al amor. Me fijo en la fecha. Tenía 7 años cuando lo escribió. Trato de recordar mi idea del amor a los 7 y no puedo. Tampoco puedo recordar mi idea del amor a los 15, ni a los 20, ni a los 30. Sólo me viene a la cabeza una idea del amor, la actual. Es la imagen de Marina, de Marina chupándomela.

13 comments:

Funes said...

Estan interesantes los manejos de los tiempos que hay en el cuento. Siento que podría poner este final y cerrar un poco al hijo... maldito niño poeta rockero.

Pero tal vez para la próxima entrega que ya debería estar pensando.

Emilie said...

Eugenia, yo no lo leí al cuento entrega por entrega, recién acabó de leerlo entero y me gustó, está bueno como lo cerraste.

CHELO! said...

No pude evitarlo, traté de que las cosas no llegaran a este punto, pero Andrés me pareció un ser detestable, pero no detestable por ser un perverso, un masoquista, un “loco lindo” (que son dos palabras que juntas no me gustan un carajo), sino por NO ser nada de eso. ¡Nada, nada! ¡No se puede no ser nada! No se puede NO transmitir nada siendo una persona, aunque sea rechazo, o cariño, qué sé yo. ¡Algo! ¡Algo!.
Pero claro, ahora me doy cuenta que no, que Andrés no es 100% real, que es un personaje de ficción y que no está signado por los dioses, ni tiene que demostrar algo como “nosotros”. Me siento perplejo. ¿cómo puede ser que a uno se le ocurran estas cosas? En fin, no me gustó para nada, pero le daré una chance más para que me convenza, quizás con Andrés hasta terminemos siendo buenos amigos y todo.
Imagino que tratar de encontrarlo será un largo, largo problema…
Pd: A favor, me gustó lo de la diferencia que existe entre un sofá y una cama y lo impersonal que es dormir en las primeras.
En contra, esta oración me pareció una porquería:
” los dos compartimos el hecho de ser padres de chicos posmodernos”
Una de las pocas paradojas que me gustan de la posmodernidad es que la gente, la mayoría que lo es (es decir, posmoderna) no sabe que lo es, porque no tiene tiempo de etiquetarse, está muy vacía para hacerlo. No sé, decir que uno es padre de un hijo posmoderno, me parece algo lamentable. Si me sale explicar un poco mejor esta parte, prometo ahondar en detalles. Otra cosa, los nombres ¡por favor! ¿porqué todos son “juancitos y anitas y brunitos”? uno no puede dejar de pensar en pelotudos cuando escucha esos nombres (el problema no es con los nombres, sino con los diminutivos, entiéndase bien)

Saludos Eugene, y que la tinta siga corriendo, que es lo importante después de todo. I see you later!
CHELO!

Parva said...

Recién terminé de leer tu cuento. La verdad que me gustó mucho. El final me pareció bastante triste. Personalmente yo creo que realmente me resulta bastante dificil recordar la idea que tenia del amor hace 5, 10 o 15 años. De todos modos, no esperaba que el personaje de Andres terminara con esa idea tan pobre del amor...

PD: concuerdo con la critica a la frase que contiene la expresión "chicos posmodernos".

Funes said...

Ofenderse porque el registro de los posmodernos no es exacto me parece, por lo menos, snobismo de retrasado. Sin ánimos de ofender.

Emilie said...

Al mí me pareció que la idea de andrés sobre el amor es muy coherente con el personaje, bue a mí me gustó el final!.

Abukasem said...

Eso es un NO hombre.
Yo lo apruebo, a pesar de detestar al personaje.

eugeniarombola@hotmail.com said...

ay, no sé por qué lo detestan a Andrés, yo lo quiero.

Emilie said...

a mí no me parece detestable, me parece un personaje muy familiar y no porque conozca a alguien como él, pero no sé.

Abukasem said...

Yo sé por qué te resulta familiar. En el mundo está lleno de Andres-es. Es arquetípico.

Abukasem said...

Por qué lo querés?

CHELO! said...

Que lindo que la literatura nos haga llegar a conclusiones diferentes!
Pd: ¡explotó verano! (y no lo digo yo, lo acabo de ver en una fuente confiable de información, como lo es "Crónica Tv").
Saludos a todos
CHELO!

Vivi said...

Buen final, eugenia. Franco, insipido, real. Coincide totalmente con el personaje y me gusta más que el anterior. bien!!!!