Friday, December 16, 2005

Love story

el peronismo está de moda.
transeúnte anónimo
Mi papá solía contarme, no sin indignación, que cuando murió Evita, mi abuela, inmigrante italiana y beneficiaria de una de las tantas máquinas de coser que regaló la abanderada de los humildes, lo llevó a verla y tuvieron una espera casi eterna hasta que lograron estar cerca de ella. Mi mamá también fue, la llevó mi abuelo, hijo de inmigrantes catalanes, empleado contable de una empresa de seguros y afiliado al partido peronista. Fue él el que me contó que una vez hubo un bombardeo en Buenos Aires y tuvo que irse caminando hasta su casa desde el microcentro (en esas circunstancias era extremadamente peligroso subirse a un medio de transporte). Lo loco del caso es que vivía en Lanús.

Mientras mi abuelo saltaba cadáveres y se le iban llenando los pies de ampollas, su esposa (mi abuela materna, a quien no llegué a conocer), intentaba convencer, primero a los gritos y después a fuerza de bofetadas, a una nena, hija única, pero no demasiado consentida, de que no vaya a la iglesia. A mi mamá se le había ocurrido que quería ir a rezar para que su papá llegase sano y salvo a la casa. Una iglesia ese día era la muerte, y es raro este episodio en la vida de mi mamá: ella siempre fue una ferviente antisuicida. Me contó que como no pudo escaparse a la iglesia, se fue a la terraza, porque desde ahí podía ver cuando mi abuelo llegase. Los aviones pasaban tan cerca, tan cerca… casi podía tocarlos, me dijo.

Mi abuela paterna no sé que estaba haciendo ese día, tal vez cosía, quién sabe. En lo que respecta a mi abuelo paterno, nunca nadie supo nada de lo que hizo después del nacimiento de mi papá. Las últimas informaciones que pude recolectar indican que no es que él no quiso hacerse cargo de su paternidad, sino que fue mi abuela, calabresa de pura cepa, la que lo echó de la casa y no lo dejó volver, a excepción de una vez en la que este inmigrante, también italiano, pero del norte, le obsequió una cuna a Angelito, así se llamaba mi papá.

Angelito creció y quiso estudiar ingeniería naval, pero no pudo, debía mantener a mi abuela que para esa época ya no podía coser porque tenía cataratas en los ojos. Entonces estudió ingeniería industrial (requería menos tiempo que la naval). Conoció a mi mamá antes, a los dieciséis. Los dos nacieron el mismo año. A los veinticuatro se casaron y después de 12 años nací yo y casi tres años más tarde mi hermana.

Tanto mi mamá como mi papá eran antiperonistas. Aunque una vez mi mamá me dijo que votó a Perón (y mi papá también, pero él no me lo dijo nunca, lo supe por ella también). Perón-Perón.

Yo sé la marcha peronista de memoria, mi papá siempre la cantaba y después me decía: todo esto es una gran mentira, empezando por el principio: Perón nunca fue General. Él se sabía también casi todos los discursos de Perón y de Evita. Los tenía en casettes. Era del lema “para combatir al enemigo hay que conocerlo”. Una vez le conté estas cosas de mi papá a un pianista de apellido Dorffman o algo así, y me dijo qué decente era tu papá. Sí era decente, pero no creo que por eso. No, por eso no.

La historia de mi familia es muy pasional y la pasión no suele ser muy constructiva. Tal vez por eso mi familia terminó siendo tan pequeña.


Y acá viene la parte romántica de la historia:

Pienso que es difícil, pero probable, que allí, entre ese tumulto de gente que quería ver el cadáver de Evita, dos niños de aproximadamente 7 años se hayan visto por primera vez. Sin decirse nada, sin darse cuenta siquiera de que se vieron, se enamoraron. Años más tarde se volvieron a cruzar y finalmente se conocieron mejor. Mucho después nací yo, gracias a Evita.

4 comments:

Anonymous said...

Qué interesante la historia de tus papas, no se si por ser niños no se hablaron ni nada, pero a veces pasa eso incluso ya siendo grandes, no se puede decir ni una sola palabra, pero el momento y la imagen de la otra persona queda, y a veces queda muchos años hasta que se encuentran nuevamente :)Renzo Fabrizio.

Anonymous said...

euge, me gustó!!! re linda la love story. tendrías que poner algunas de esas fotos antiguas de tu familia que son increibles!
vivi

Funes said...

Sigue relatando como me gusta, srta.
Dicen los orientales que uno busca en la Tierra a la persona que comparte el cielo con nosotros.

Es una imagen parecida.

Y no compartimos. La pasión es constructiva... por lo menos en mi caso.

eugeniarombola@hotmail.com said...

en mi caso no Funes, en mi caso digamos que nada que ver.