monsieur papillon
Saturday, November 29, 2008
Thursday, November 13, 2008
sentada en un sillón con el tapizado roto
me veía salir del agua
la luz era verde y un poco amarilla
avanzaba en cámara lenta
sobre la pantalla de los bordes
doblados
cuando quedé fuera del plano
un hombre con cicatrices en el
intestino
me regaló un ramo de libros
capullo
busqué en un florero lleno
de tallarines deshidratados
una idea ambiciosa
y cada vez
más atrás, vi la arena que crecía
como pasto
me veía salir del agua
la luz era verde y un poco amarilla
avanzaba en cámara lenta
sobre la pantalla de los bordes
doblados
cuando quedé fuera del plano
un hombre con cicatrices en el
intestino
me regaló un ramo de libros
capullo
busqué en un florero lleno
de tallarines deshidratados
una idea ambiciosa
y cada vez
más atrás, vi la arena que crecía
como pasto
Thursday, October 02, 2008
La sarna es horrible,
a mí también me da asco,
encima estoy triste, así que
aunque no me rascara
cogeríamos sin ganas
igual.
Si no te molesta
atarme,
te pido que lo hagas
ya. Estoy furiosa,
tan hecha mierda,
que no quiero
estar sola,
me muero
si se me borra la cara
en el hall,
o enloquezco
cuando voy por la vereda,
ni hablar si me acostumbro
a reírme en la esquina.
Una correa bien gruesa,
y listo, yo me dejo,
no te asustes,
que los jardines me gustan,
además no sabría cómo
dormir adentro.
a mí también me da asco,
encima estoy triste, así que
aunque no me rascara
cogeríamos sin ganas
igual.
Si no te molesta
atarme,
te pido que lo hagas
ya. Estoy furiosa,
tan hecha mierda,
que no quiero
estar sola,
me muero
si se me borra la cara
en el hall,
o enloquezco
cuando voy por la vereda,
ni hablar si me acostumbro
a reírme en la esquina.
Una correa bien gruesa,
y listo, yo me dejo,
no te asustes,
que los jardines me gustan,
además no sabría cómo
dormir adentro.
Monday, July 21, 2008
Lo que aparece lo veo, sólo si antes lo comparo con mis fantasmas. Hoy, por ejemplo, vi a mamá sentada en una mesa de Margot. Hablaba con otra señora. Las dos estaban vestidas de negro: blusas, sacos, carteras, medias. Me llamó la atención. Si alguna de las dos hubiese tenido una hebilla verde, o un tapado gris, no recordaría todos sus objetos, ni siquiera me hubiese fijado en sus carteras, menos aún en sus medias, pero buscando un color, fue que las observé por completo. Vi a la señora que hablaba con otra señora por algo tan simple como un par de botas. Mamá no usa botas. Y después vi las manos de esa señora, porque las de mamá son más delgadas y siempre tiene las uñas pintadas con un esmalte nacarado que me parece bastante feo. Dos señoras de negro hablaban y una fumaba. La otra tenía manos grandes, las uñas sin esmalte y un parecido tremendo a mamá. Me daba la espalda. Mientras hablaba giraba un poco la cabeza, y al tratar de descubrirle algún rasgo de su cara, pensé, creo, por primera vez, que reconozco mis manos por las manchitas blancas de las uñas y el lunar de la palma derecha. El abuelo me contó que una vez, mientras estaba dibujando, se cayó sobre su mano, de manera inexplicable, la enciclopedia que estaba en el estante amurado a la pared, justo arriba del escritorio, y se clavó la mina del lápiz. A los ochenta y nueve años todavía seguía teniendo un puntito oscuro en la palma. Yo también tengo un puntito ahí y nunca me clavé una mina de lápiz. ¿Se puede heredar la experiencia? ¿Puedo heredar un lunar a través de un relato? ¿Se dibujan en el cuerpo los recuerdos? ¿Somos algo así como un gran tatuaje de palabras siempre inconcluso? No sé, pero veo lo que creo: en fantasmas.
Monday, May 12, 2008
escucho a mi vecino
amenazar con irse
con matarse
con matar a todos
apoyo
la oreja en la persiana
(abrí el vidrio)
y lo escucho patear
botellas, el agua
de la pileta, a su mujer
decir que pare, que siempre
lo mismo
los hijos
que se despiertan
escucho
los ahogos
que no se puede
las botellas
escucho como
las patea, gritan
sin romperse
las escucho
escucho todo
adentro
y mi ex
que se parece tanto
a papá, en un mensaje
de texto
dice: volvamos
que pare
escucho
que siempre lo mismo
que pare
pará, pará
estúpida
Clarice Owen
amenazar con irse
con matarse
con matar a todos
apoyo
la oreja en la persiana
(abrí el vidrio)
y lo escucho patear
botellas, el agua
de la pileta, a su mujer
decir que pare, que siempre
lo mismo
los hijos
que se despiertan
escucho
los ahogos
que no se puede
las botellas
escucho como
las patea, gritan
sin romperse
las escucho
escucho todo
adentro
y mi ex
que se parece tanto
a papá, en un mensaje
de texto
dice: volvamos
que pare
escucho
que siempre lo mismo
que pare
pará, pará
estúpida
Clarice Owen
Friday, April 11, 2008
entré en mi habitación y el olor a cigarrillo
¿cómo podría decirlo?, ¿me envolvió?
no, ¿me inundó?, tan de golpe
como si la ventana de un submarino
se rompiera y, así, ¿cómo podría?
ese olor de los grandes
que fumaban y
también mi olor
mi grandeza tostada
¿cómo decir?
¿qué?
yo quería las cosas
que pasan en otro lado
¿cómo podría decirlo?, ¿me envolvió?
no, ¿me inundó?, tan de golpe
como si la ventana de un submarino
se rompiera y, así, ¿cómo podría?
ese olor de los grandes
que fumaban y
también mi olor
mi grandeza tostada
¿cómo decir?
¿qué?
yo quería las cosas
que pasan en otro lado
Friday, March 28, 2008
Monday, February 18, 2008
Wednesday, January 16, 2008
Thursday, November 29, 2007
Wednesday, November 28, 2007
Monday, November 19, 2007
1.
lo que me duele
lo que me espera agazapado
en cada puerta
lo que se ríe
de mis gestos
mi fatiga
lo que me rompe
me retiene
me agota en cada intento de
alcanzar
alguna cosa
lo que me deja insomne
en el cuarto fastuoso
de insuperables muertos
mi tesoro
lo que me ata
lo que me hace recordar
cada día
sin sombras
lo que no puedo cambiar
este animal
mi lengua
lo que no me deja sola
y tiene forma de amorosa mano
ausente
lo que me obliga a escribir
no va a matarme
lo que me espera agazapado
en cada puerta
lo que se ríe
de mis gestos
mi fatiga
lo que me rompe
me retiene
me agota en cada intento de
alcanzar
alguna cosa
lo que me deja insomne
en el cuarto fastuoso
de insuperables muertos
mi tesoro
lo que me ata
lo que me hace recordar
cada día
sin sombras
lo que no puedo cambiar
este animal
mi lengua
lo que no me deja sola
y tiene forma de amorosa mano
ausente
lo que me obliga a escribir
no va a matarme
Thursday, April 05, 2007
Obturador de cosas terroríficas
Ayer llegué muy cansada a casa. Pensé, tirada en el sillón, que tengo miedo a muchas cosas, como, por ejemplo, tengo miedo a perder lo que tengo, a no alcanzar lo que quiero, a que a la noche me toque algún insecto y yo nunca me entere, a que me maten, a que me atropelle una bicicleta y todos se rían, a que los narcos utilicen alguno de los tres documentos de identidad que perdí a lo largo de mi vida y que un día me llamen y me digan que tengo que cumplir una condena de 50 años en una cárcel de Nueva Zelanda, a que no pare nunca de llover… miedo, sí, pero terror… lo que se dice terror… Justo cuando pensaba que hace años que no siento terror, una imagen, una sensación, no sé, algo, vino a mí y fue horrible. Lo más horrible es que no puedo recordar qué pasó, en qué pensé, qué fue lo que me dio terror. Me parece que tengo instalado un obturador de cosas terroríficas y eso no está bueno. Recuerdo que en el mismo instante en que me moría de terror, descubrí que sería maravilloso escribir acerca de eso… de eso que no puedo recordar.
Bonus track de sueños:
El otro día se me apareció Nicolás Rosa en un sueño. Estaba indignadísimo. Me dijo “mirá si serán jodidos que tuvieron que esperar a que me muera para hacer el tren bala Bs. As.-Rosario”. Todavía no lo hicieron Nicolás, le dije, pero él seguía refunfuñando solo, estaba de mal humor. Lo del tren bala era una excusa me parece.
Bonus track de sueños:
El otro día se me apareció Nicolás Rosa en un sueño. Estaba indignadísimo. Me dijo “mirá si serán jodidos que tuvieron que esperar a que me muera para hacer el tren bala Bs. As.-Rosario”. Todavía no lo hicieron Nicolás, le dije, pero él seguía refunfuñando solo, estaba de mal humor. Lo del tren bala era una excusa me parece.
















