entré en mi habitación y el olor a cigarrillo
¿cómo podría decirlo?, ¿me envolvió?
no, ¿me inundó?, tan de golpe
como si la ventana de un submarino
se rompiera y, así, ¿cómo podría?
ese olor de los grandes
que fumaban y
también mi olor
mi grandeza tostada
¿cómo decir?
¿qué?
yo quería las cosas
que pasan en otro lado
Friday, April 11, 2008
Friday, March 28, 2008
Monday, February 18, 2008
Wednesday, January 16, 2008
Thursday, November 29, 2007
Wednesday, November 28, 2007
Monday, November 19, 2007
1.
lo que me duele
lo que me espera agazapado
en cada puerta
lo que se ríe
de mis gestos
mi fatiga
lo que me rompe
me retiene
me agota en cada intento de
alcanzar
alguna cosa
lo que me deja insomne
en el cuarto fastuoso
de insuperables muertos
mi tesoro
lo que me ata
lo que me hace recordar
cada día
sin sombras
lo que no puedo cambiar
este animal
mi lengua
lo que no me deja sola
y tiene forma de amorosa mano
ausente
lo que me obliga a escribir
no va a matarme
lo que me espera agazapado
en cada puerta
lo que se ríe
de mis gestos
mi fatiga
lo que me rompe
me retiene
me agota en cada intento de
alcanzar
alguna cosa
lo que me deja insomne
en el cuarto fastuoso
de insuperables muertos
mi tesoro
lo que me ata
lo que me hace recordar
cada día
sin sombras
lo que no puedo cambiar
este animal
mi lengua
lo que no me deja sola
y tiene forma de amorosa mano
ausente
lo que me obliga a escribir
no va a matarme
Thursday, April 05, 2007
Obturador de cosas terroríficas
Ayer llegué muy cansada a casa. Pensé, tirada en el sillón, que tengo miedo a muchas cosas, como, por ejemplo, tengo miedo a perder lo que tengo, a no alcanzar lo que quiero, a que a la noche me toque algún insecto y yo nunca me entere, a que me maten, a que me atropelle una bicicleta y todos se rían, a que los narcos utilicen alguno de los tres documentos de identidad que perdí a lo largo de mi vida y que un día me llamen y me digan que tengo que cumplir una condena de 50 años en una cárcel de Nueva Zelanda, a que no pare nunca de llover… miedo, sí, pero terror… lo que se dice terror… Justo cuando pensaba que hace años que no siento terror, una imagen, una sensación, no sé, algo, vino a mí y fue horrible. Lo más horrible es que no puedo recordar qué pasó, en qué pensé, qué fue lo que me dio terror. Me parece que tengo instalado un obturador de cosas terroríficas y eso no está bueno. Recuerdo que en el mismo instante en que me moría de terror, descubrí que sería maravilloso escribir acerca de eso… de eso que no puedo recordar.
Bonus track de sueños:
El otro día se me apareció Nicolás Rosa en un sueño. Estaba indignadísimo. Me dijo “mirá si serán jodidos que tuvieron que esperar a que me muera para hacer el tren bala Bs. As.-Rosario”. Todavía no lo hicieron Nicolás, le dije, pero él seguía refunfuñando solo, estaba de mal humor. Lo del tren bala era una excusa me parece.
Bonus track de sueños:
El otro día se me apareció Nicolás Rosa en un sueño. Estaba indignadísimo. Me dijo “mirá si serán jodidos que tuvieron que esperar a que me muera para hacer el tren bala Bs. As.-Rosario”. Todavía no lo hicieron Nicolás, le dije, pero él seguía refunfuñando solo, estaba de mal humor. Lo del tren bala era una excusa me parece.
Wednesday, March 28, 2007
Monday, March 05, 2007
Friday, March 02, 2007
Hay una foto en la que estoy parada en la puerta del baño del departamento en el que viví hasta los cuatro. Hace mucho que no veo esa foto. Tal vez la vi una o dos veces. No tengo idea en dónde estará. Tengo dos colitas, el pelo muy largo y miro a la cámara sin hacer esos gestos horribles que hago ahora cuando me sacan una foto. Tengo un vestido azul, medias con puntillas, zapatos de charol y los ojos tristes. Tengo un recuerdo construido por la mezcla de muchos. Hasta hace poco me gustaba. Ahora me inquieta un poco. Papá a veces no venía a dormir a casa y yo me preocupaba. Mamá me decía que estaba trabajando, que papá tenía un trabajo muy importante y que me quedara tranquila, que iba a volver. A la mañana papá llegaba y mamá ya se había ido. Cuando él llegaba yo siempre estaba vestida como en la foto, siempre lo esperaba en el hall donde tenía el baúl de mis juguetes y siempre que él llegaba yo estaba hablando por mi teléfono amarillo y rojo de cosas importantes con amigos imaginarios. Siempre que llegaba me traía un paquete y yo lo abría sorprendida, aunque ya sabía qué había adentro. Eran medialunas, pero no eran medialunas comunes, eran medialunas miniatura y a mi... a mi me encantaban. Papá a veces no venía a dormir a casa, pero me traía medialunas miniatura.
Después me llevaba al jardín.























